
A Caputo le va bien: yate, campo y millones fuera del país
Mientras pide confianza en el peso, el ministro de Economía concentra más de dos tercios de su patrimonio en el extranjero. Declaró un yate, tres camionetas, un campo y una fortuna que se disparó en plena crisis.
Luis “Toto” Caputo, ministro de Economía de la Nación, presentó ante la Oficina Anticorrupción su declaración jurada correspondiente al año 2024. Allí consignó un patrimonio de $11.851 millones, lo que representa más del doble de lo informado un año antes. El dato más llamativo no es sólo el crecimiento exponencial de su fortuna, sino que más del 66% de la misma se encuentra en el extranjero, principalmente en cuentas y acciones en sociedades financieras radicadas en Estados Unidos e islas fiscales.
Según la información oficial, Caputo posee participaciones en fondos de inversión y sociedades como Ancora Investment Trust, radicada en la Isla de Man. También declaró nueve cuentas bancarias en el exterior, con saldos millonarios en dólares, principalmente en Nueva York y en entidades financieras vinculadas a su actividad privada anterior como financista.
Además, el ministro declaró propiedades en Argentina, entre ellas un campo de más de 8.000 hectáreas en Santiago del Estero, valuado en más de $200 millones, y un conjunto de vehículos de alta gama: tres camionetas (entre ellas una Volvo XC90 y una Kia Carnival), un cuatriciclo Yamaha, una lancha neumática y un yate.
Si bien los valores declarados en pesos pueden verse alterados por la inflación y la devaluación del tipo de cambio oficial, lo cierto es que, aún tomando valores constantes en dólares, el incremento de su patrimonio supera el 80% interanual.
Contradicciones con el discurso oficial
Caputo ha sido uno de los principales impulsores de las iniciativas de blanqueo de capitales y regularización de activos para ciudadanos argentinos, apelando públicamente a la necesidad de “sacar los dólares del colchón” y confiar en el sistema financiero local. Sin embargo, su situación patrimonial expone una contradicción evidente: mientras exige confianza en el país, mantiene la mayor parte de su propia riqueza en el exterior, fuera del alcance del fisco argentino.
Este doble estándar ha sido cuestionado tanto desde sectores opositores como por economistas que alertan sobre la señal negativa que implica para los mercados y para la ciudadanía. “No se puede predicar con austeridad mientras se administra desde una posición de privilegio blindada en paraísos fiscales”, observó un exfuncionario de Hacienda consultado por este medio.
Antecedentes y controversias
No es la primera vez que Caputo aparece vinculado a movimientos financieros opacos. En 2017, su nombre fue mencionado en los Paradise Papers por haber manejado fondos de inversión no declarados en Islas Caimán. Por ese caso fue imputado por la Justicia bajo cargos de omisión maliciosa e incompatibilidad con la función pública, aunque la causa fue posteriormente archivada sin llegar a juicio.
En el presente, su posición como principal responsable de la política económica argentina contrasta con su creciente fortuna personal y el uso intensivo de estructuras offshore para preservar sus activos. En un contexto donde la mayoría de la población atraviesa dificultades económicas, el contraste entre el ajuste promovido desde el gobierno y el enriquecimiento de sus funcionarios refuerza el clima de desconfianza institucional.