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Acuicultura con consenso y control: Diego Marzioni defendió la modificación de la Ley 1355 tras un debate “intenso” en la Legislatura

El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Diego Marzioni, afirmó en FM La Isla que la reforma apunta a una acuicultura sostenible, con control ambiental, consenso social y generación de conocimiento fueguino.

Acuicultura con consenso y control: Diego Marzioni defendió la modificación de la Ley 1355 tras un debate “intenso” en la Legislatura

El subsecretario de Pesca y Acuicultura, Diego Marzioni, afirmó en FM La Isla que la reforma apunta a una acuicultura sostenible, con control ambiental, consenso social y generación de conocimiento fueguino.

El subsecretario de Pesca y Acuicultura de Tierra del Fuego, Diego Marzioni, aseguró que la reciente modificación de la Ley 1355 fue el resultado de un debate intenso en la Legislatura provincial y defendió la iniciativa impulsada por el Poder Ejecutivo como un paso hacia una acuicultura de futuro, basada en la sostenibilidad y el control estatal.

En diálogo con Guillermo Lacaze por FM La Isla, Marzioni describió la jornada legislativa como “intensa” y señaló que se expresaron todas las posturas. “Se dijeron todas las cosas que tenían que decirse y se contestaron todas las cosas que tenían que contestarse. Como termina todo debate, terminó en una votación que para nosotros fue favorable, aprobando el proyecto de ley que había enviado el Poder Ejecutivo”, expresó.

Según explicó, la reforma convierte una normativa “restrictiva y prohibitiva” en una ley orientada al desarrollo. “Transforma una ley prohibitiva en una ley de acuicultura de futuro, de fomento y de sostenibilidad, con un proyecto muy ambicioso para la provincia”, afirmó.

Ambiente, diálogo y evaluación estratégica

Marzioni reconoció que el proceso estuvo atravesado por fuertes tensiones con sectores ambientalistas, pero remarcó que el diálogo es ineludible. “Tenemos que trabajar con ellos. Representan un sector muy importante de la provincia, que es el ambiente”, sostuvo.

En ese marco, destacó que la acuicultura fueguina se concibe con tres componentes en equilibrio. “Hablamos de una acuicultura sostenible, con un frágil equilibrio entre lo social, lo ambiental y lo económico”, explicó, y agregó que no puede haber desarrollo si no se respeta el entorno natural.

Uno de los puntos centrales de la reforma es la incorporación de la Evaluación Ambiental Estratégica. “Antes de iniciar cualquier desarrollo acuícola tenemos que hacer un mapeo de la provincia y definir entre todos qué queremos hacer, dónde lo podemos hacer, qué cantidad podemos producir y si estamos de acuerdo en hacerlo”, detalló.

El funcionario aclaró que la nueva ley no crea organismos nuevos ni quita atribuciones. “No se le ha sacado ninguna facultad a ninguna ley. Los organismos ya existen y lo que tenemos que hacer es potenciar las áreas de control”, señaló.

Costos, infraestructura y planificación

Consultado sobre los costos de la actividad, Marzioni fue categórico: “No hay una carta de costos cerrada. Primero tenemos que decidir dónde la queremos hacer y qué es lo que queremos hacer; después vendrán los costos y la dimensión de los proyectos”.

Reconoció además las limitaciones actuales de la provincia, como la falta de servicios y la escasez de energía eléctrica, pero remarcó que el desarrollo acuícola también implica generar infraestructura. “Todo eso hace a la planificación de la acuicultura”, afirmó.

Inversiones y mitilicultura

Sobre el interés del sector privado, señaló que se trata de un universo reducido. “No son muchos, son pocos y conocidos”, dijo, aunque consideró que la modificación de la ley mejora las condiciones para proyectos integrales.

En particular, se refirió al desarrollo de la mitilicultura. “En el caso de los mejillones sí hay una planta de proceso preestablecida y una infraestructura de servicios que se está consolidando en Puerto Almanza”, explicó, mencionando inversiones como la construcción de muelles y áreas de servicio de uso público.

Respecto al proyecto de Newsan, indicó que tiene dos etapas. “Hay una parte comercial en Bahía Brown y una parte experimental en Puerto Almanza, donde estamos determinando la capacidad de carga de las zonas”, detalló. Y aclaró: “No podemos adjudicar nuevas áreas si no sabemos cuántos mejillones se pueden cultivar sin afectar el ambiente”.

Proyectos RAS y control ambiental

Marzioni confirmó que el proyecto de sistemas RAS presentado por Estancia Las Violetas se encuentra en análisis. “Es un proyecto muy ambicioso, ya fue presentado, caratulado y está en etapa de prefactibilidad”, señaló.

En ese sentido, remarcó que ningún emprendimiento puede avanzar sin cumplir con todas las normas vigentes. “No hay ningún proyecto habilitado que no tenga previamente todos los requisitos que establece la ley ambiental, la ley de recursos hídricos y el resto de la normativa”, afirmó.

Genética fueguina y política de Estado

El subsecretario destacó también el potencial de Tierra del Fuego para desarrollar genética propia. “Queremos generar una línea genética con identidad fueguina, con patente fueguina”, sostuvo, y remarcó la ventaja sanitaria de la provincia.

Como ejemplo, mencionó el envío reciente de ovas embrionadas certificadas hacia el continente. “Eso fue posible por la condición sanitaria que tiene Tierra del Fuego. Ese es nuestro principal activo”, subrayó.

Finalmente, Marzioni sostuvo que la acuicultura debe pensarse a largo plazo. “Un plan de desarrollo acuícola necesita entre 12 y 20 años para consolidarse. Esto tiene que ser una política de Estado moderna”, afirmó, y concluyó: “Podemos crecer sin destruir, innovar sin contaminar y producir sin perder identidad”.

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