
Alonso aseguró que Mirgor no reducirá su dotación y defendió los cambios que busca negociar con la UOM
El CEO de Mirgor afirmó que mantendrá la cantidad de puestos de trabajo, aunque vinculó la situación de 300 trabajadores al resultado de la negociación. También rechazó una baja salarial y cuestionó las medidas de fuerza de la UOM.
El CEO de Mirgor, José Luis Alonso, habló públicamente sobre el conflicto que mantiene la compañía con la UOM Río Grande y apuntó directamente contra la conducción sindical, a la que responsabilizó por las medidas de fuerza y por poner en riesgo la continuidad laboral de los trabajadores.
En una entrevista con TVP Noticias, Alonso sostuvo que la compañía busca recuperar “confiabilidad operativa y productividad” y aseguró que no pretende reducir su dotación. Sin embargo, dejó abierta la situación de los 300 trabajadores involucrados en la negociación una vez finalizada la conciliación obligatoria.
“Mirgor no va a bajar un solo puesto de trabajo después de este conflicto”, afirmó. Consultado específicamente sobre si esos trabajadores podrán regresar normalmente a sus puestos después del 31 de agosto, respondió: “Depende de la UOM”.
Mirgor acusó a la UOM de incumplir la conciliación obligatoria
Alonso vinculó los telegramas de despido enviados durante el conflicto con medidas de fuerza que, según la posición de la empresa, se realizaron mientras se encontraba vigente la conciliación obligatoria.
“Hubo una violación clara y repetida de la conciliación obligatoria”, afirmó. Según relató, uno de los paros se produjo mientras se desarrollaba una reunión con la ministra de Trabajo y fue certificado por escribano e informado posteriormente a las autoridades laborales.
El ejecutivo sostuvo que la situación fue producto de una acumulación de episodios y aseguró que incluso se frustró una reunión que tenía previsto mantener con los trabajadores para explicar las modificaciones pretendidas por la compañía. “Ellos mismos impidieron que pudiera hacerlo. Fue una acumulación de hechos y no quedó más remedio que cursar los telegramas de despido”, argumentó.
Los 12 puntos que Mirgor busca negociar
Uno de los ejes centrales del conflicto es una propuesta de 12 puntos presentada por Mirgor para modificar aspectos de la organización interna y mejorar los niveles de productividad. Alonso aseguró que solamente dos de esos puntos tienen incidencia directa sobre quienes actualmente trabajan en las plantas.
Uno está relacionado con el ausentismo, que la compañía pretende reducir hasta un máximo del 3%. El CEO calificó la situación actual como “un flagelo” y aseguró que hubo jornadas con entre 180 y 200 trabajadores ausentes.
“Hemos tenido niveles de 180 o 200 trabajadores ausentes en un día de trabajo. Indudablemente está el trabajador que tiene una afectación médica, que se respeta y se considera como tal. Pero después está aquel que en seis meses presentó ocho certificados médicos diferentes”, sostuvo.
El segundo punto se relaciona con las medidas de fuerza. Según Alonso, Mirgor atravesó más de 25 días de paro y cese de actividades durante el año, entre paradas de una hora, asambleas no coordinadas, paros de media jornada y jornadas completas.
“No hay empresa en el mundo que pueda ser eficiente y competitiva teniendo tantísimas pérdidas de productividad y de producción”, afirmó. También planteó que las medidas gremiales deberían limitarse a cuestiones directamente relacionadas con reclamos hacia la empresa.
“Nunca Mirgor solicitó reducir los salarios”
Alonso rechazó además que la propuesta empresarial contemple una reducción salarial. “A la gente se le ha mentido. Se le ha dicho que Mirgor quería bajarle el sueldo y esto no es así. Nunca Mirgor solicitó reducir los salarios de los trabajadores que hoy están en la planta”, aseguró.
También se refirió al premio anual que percibieron los trabajadores en años anteriores y negó que la compañía se haya rehusado a negociarlo. Según afirmó, Mirgor intentó comenzar esa discusión desde noviembre de 2025, pero no logró avanzar con la comisión interna.
El beneficio, explicó, puede representar entre uno y dos salarios anuales y está vinculado al cumplimiento de determinados objetivos de producción y compromisos con los clientes.
“La amenaza número uno es el propio gremio”
El tramo más duro de la entrevista estuvo dirigido contra la conducción de la UOM Río Grande. Alonso cuestionó su metodología de negociación y sostuvo que el conflicto permanente termina perjudicando a los propios trabajadores.
“La UOM de Río Grande no tiene capacidad de dialogar porque lo único que entiende como herramienta de negociación es la extorsión y el conflicto”, afirmó.
Luego profundizó su cuestionamiento: “La única manera que entiende el gremio de Río Grande de discutir algo con la empresa es vía el conflicto. En realidad, el que está amenazando gravemente la continuidad laboral de la gente es el propio gremio”.
Y sentenció: “La amenaza número uno para la continuidad laboral es el propio gremio”.
Alonso comparó además la situación con la planta de Ushuaia y sostuvo que allí no se registraron medidas de fuerza durante el año. También aseguró que entre el “80 o 90%” de los trabajadores quiere trabajar, pero afirmó que algunos acompañan las medidas gremiales por temor a “problemas, amenazas” o “aprietes”.
Estas últimas afirmaciones corresponden a la posición expresada por Alonso durante la entrevista y no estuvieron acompañadas allí por elementos probatorios, por lo que quedan sujetas a la respuesta de la conducción sindical.
Delegados, acusaciones de maltrato y los audios viralizados
El CEO también cuestionó el rol de los delegados dentro de las plantas y aseguró que existen entre “40 o 50 trabajadores” que cobran sus salarios sin realizar tareas productivas por su función sindical.
Tras la conciliación obligatoria, confirmó que Mirgor reincorporó a todos los alcanzados por los telegramas, incluidos los delegados, aunque estos últimos permanecen licenciados mientras continúa la negociación.
Alonso rechazó además las denuncias de maltrato surgidas después de la reunión que mantuvo con trabajadores dentro de una de las plantas. “No hubo ningún tipo de maltrato”, sostuvo, y aseguró que durante ese encuentro fue agredido físicamente por un trabajador.
También se refirió a los audios que circularon por redes sociales y negó que correspondan a declaraciones suyas. “Esto es fake. Esto es inteligencia artificial”, afirmó. Durante la entrevista no presentó un peritaje técnico que permitiera determinar el origen o eventual manipulación de las grabaciones, por lo que esa explicación corresponde a la versión brindada por el ejecutivo.
La continuidad de los 300 trabajadores, en el centro de la negociación
En el tramo final, Alonso ubicó el conflicto en un escenario más amplio de dificultades para la industria fueguina, marcado por la caída de las ventas y una mayor competencia de productos importados.
“Mirgor no quiere llenar las estanterías de productos importados, quiere fabricar. La única manera de dar trabajo y dar más trabajo es que nuestro producto pueda competir”, sostuvo.
El CEO aseguró que mantiene abierta la posibilidad de negociar con la UOM: “Yo estoy disponible las 24 horas, los siete días de la semana, para charlar, discutir y encontrar todas las maneras de poder hacerlo”.
Con la conciliación obligatoria próxima a finalizar, la definición sobre los 300 trabajadores continúa siendo uno de los puntos centrales del conflicto. Mirgor sostiene que no reducirá la cantidad total de puestos de trabajo ni los salarios, pero Alonso condicionó la continuidad de los trabajadores actualmente involucrados al resultado de la negociación: “Depende de la UOM”.