
Aumento del 2,8% en Jubilaciones y Pensiones: Detalles del Nuevo Ajuste Automático
La actualización, basada en el IPC de abril, elevará la jubilación mínima a 304.782. Con el bono incluido, los haberes superarán los 370.000. Sin embargo, un informe revela una fuerte caída.
Las jubilaciones y pensiones experimentarán un incremento del 2,8% en junio, como resultado del reajuste automático establecido por la nueva fórmula implementada por el Gobierno. Este cálculo se basa en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a abril, difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Se anticipa que la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) oficializará el aumento en los próximos días. Con esta actualización, el haber mínimo registrará un incremento superior a los $8.000.
Nuevos Montos para Jubilaciones y Pensiones
Los valores actualizados quedarán de la siguiente manera:
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Jubilación mínima: $304.782 (monto que percibe cerca del 65% de los beneficiarios del régimen general).
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Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM): $243.826.
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Pensiones No Contributivas (PNC) por invalidez o vejez: $213.348.
Haber Total con Bono Incluido
Si se suma el refuerzo extraordinario de $70.000, los montos finales serán:
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Jubilación mínima: $374.782.
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PUAM: $313.826.
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PNC: $283.348.
Caída Histórica del Poder Adquisitivo
Un análisis del Centro de Estudios Fundar reveló que, en términos reales, el haber mínimo (incluyendo bonos) se desplomó un 14,9% entre 2023 y 2024, una merma comparable a la registrada entre 2018 y 2019 (-18,5%). Sin los subsidios temporales, la baja habría sido aún más drástica (-18,6%). Pese a este deterioro, la actual administración no implementó medidas para compensar la pérdida inicial que afectó gravemente a los adultos mayores.
Impacto de la Nueva Fórmula
Si bien el mecanismo de actualización mensual por inflación es más acorde al escenario económico actual, el informe destaca que la brusca reducción del 24,63% en los haberes (entre noviembre de 2023 y febrero de 2024) estableció un piso muy bajo. Además, al mantenerse los bonos sin actualización, solo las jubilaciones medias y altas muestran una mejora relativa.
Entre diciembre de 2023 y febrero de 2024, los beneficiarios sufrieron una pérdida abrupta de ingresos, lo que explica por qué el promedio de 2024 resulta inferior al de 2023, incluso cuando, comparando meses puntuales, las cifras son similares.
En síntesis, durante los primeros tres meses de 2024, los jubilados recibieron sumas notablemente menores no solo respecto a los valores históricos, sino también en comparación con los montos vigentes desde abril, tras la aplicación de la nueva movilidad. Este fenómeno arrastró el promedio anual hacia una posición más desfavorable, profundizando la crisis en los sectores más vulnerables.
Conclusión: Mientras el ajuste automático busca mayor transparencia, la combinación de inflación, rezagos en los bonos y caídas previas mantiene en jaque el poder de compra de los jubilados.