
Barrozo: "Es un presupuesto que muestra lo posible"
El ministro de Economía defendió el proyecto de Presupuesto 2027, que prevé un déficit cercano a los $138 mil millones, y rechazó que se trate de un ajuste. Detalló los cambios tributarios, reconoció restricciones para acceder a nuevo endeudamiento y habló de coparticipación, municipios y las expectativas sobre hidrocarburos y GLP.
El Presupuesto 2027 de Tierra del Fuego fue elaborado en un escenario de fuerte restricción de recursos y con la expectativa de que su tratamiento requiera acuerdos entre el Ejecutivo, la Legislatura y los restantes poderes del Estado. Así lo planteó el ministro de Economía provincial, Alejandro Barrozo, quien definió el proyecto como una expresión de "lo posible" frente a la situación económica actual.
En diálogo con Guillermo Lacaze, Barrozo sostuvo que la iniciativa también busca establecer una hoja de ruta para ordenar las cuentas provinciales. "Yo creo que es un presupuesto que muestra lo posible, que además muestra una proyección y un camino de ordenamiento de las finanzas provinciales", afirmó, y anticipó que será necesario "buscar los consensos en la Legislatura que sean necesarios".
"Eso no es ajuste, es prudencia"
Consultado sobre si las restricciones previstas y las modificaciones tributarias permiten caracterizar al proyecto como un presupuesto de ajuste, el ministro rechazó esa definición.
Barrozo explicó que existe "un contexto de restricción muy grande en los recursos de la provincia", particularmente por la evolución de la coparticipación nacional y por el impacto de la situación económica sobre la propia recaudación fueguina.
"Eso no es ajuste, es prudencia y orientar el gasto a donde más se lo necesita", sostuvo. Entre las prioridades mencionó educación, salud, seguridad, seguridad social y empleo, además de las pensiones, RUPE y distintas herramientas de asistencia.
Como ejemplo mencionó el subsidio al GLP y aseguró que la Provincia decidió sostenerlo pese a que el aporte nacional permanece, según señaló, congelado en 199 pesos por kilo.
"En ningún momento, ni durante, ni antes de esa situación, ni ahora, el Estado provincial se desentendió del tema", afirmó. Para Barrozo, mantener esa asistencia constituye precisamente una demostración de que el criterio presupuestario apunta a preservar recursos destinados a los sectores más vulnerables.
Un déficit proyectado y recursos sujetos a la economía
El proyecto presenta un déficit financiero cercano a los $138 mil millones, aunque Barrozo remarcó que se trata de una proyección construida a partir de los supuestos disponibles al momento de elaborar el Presupuesto.
El ministro explicó que la evolución definitiva dependerá tanto del comportamiento de los gastos como de los recursos. "Esperamos, por ejemplo, que los recursos puedan mejorar. Creo que todos los argentinos estamos esperando que la economía en algún momento muestre señales de mejora, eso nos vendría muy bien", señaló.
A esa incertidumbre se suma una particularidad: Tierra del Fuego debe confeccionar su proyecto antes de conocer el Presupuesto nacional y, por lo tanto, sin tener todavía una definición final sobre los recursos que recibirá por coparticipación.
Barrozo explicó que, una vez presentado el proyecto nacional, podrán ajustarse las estimaciones provinciales. Mientras tanto, el cálculo se realizó utilizando como referencia el Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central.
Endeudamiento: hasta $50 mil millones exclusivamente para obras
Otro de los puntos abordados fue la capacidad de la Provincia para conseguir financiamiento. Barrozo reconoció que existen "restricciones financieras importantes" y explicó que las regalías correspondientes al Estado provincial se encuentran afectadas como garantía del bono cuyo vencimiento fue extendido hasta 2030.
En ese escenario, el margen disponible para garantizar nuevo endeudamiento quedaría vinculado a la Coparticipación Federal.
El proyecto solicita autorización para tomar hasta $50 mil millones, aunque el ministro aclaró que se trata de un máximo y que esos recursos deberán estar vinculados a un plan de infraestructura.
"Como máximo, atado a un plan de obras porque no puede ser destinado al gasto corriente", precisó. La operación requeriría tanto la autorización de la Legislatura provincial como la correspondiente aprobación del Ministerio de Economía de la Nación. Sobre los préstamos que la provincia toma de Nación, Barrozo remarcó que sus intereses "son más bajos que cualquiera de los mercados": del 15%.
El Presupuesto contempla además hasta $100 mil millones en Letras del Tesoro, una herramienta de financiamiento de corto plazo que la Provincia no pudo utilizar durante 2026 por encontrarse trabajando con un presupuesto reconducido y sin autorización legislativa específica.
Hidrocarburos y GLP, entre las expectativas para mejorar los ingresos
Más allá de la coparticipación nacional, Economía mantiene expectativas sobre actividades capaces de generar mayor movimiento dentro de la propia provincia.
Barrozo mencionó la ampliación de la matriz productiva, la agricultura y particularmente la actividad hidrocarburífera. Señaló que el Ministerio de Energía trabaja sobre una nueva concesión de áreas, la ampliación de la exploración y la posibilidad de incrementar la producción de yacimientos existentes.
Reconoció que se trata de yacimientos maduros y que una parte importante de las inversiones petroleras se dirige actualmente hacia Vaca Muerta, pero consideró que todavía existen posibilidades de incrementar la actividad fueguina.
En ese contexto, reveló además que la Provincia busca alcanzar el autoabastecimiento de GLP. Según estimó, actualmente alrededor del 70% del producto necesario se genera en Tierra del Fuego, mientras que el 30% restante debe comprarse en Bahía Blanca y trasladarse hasta la provincia.
"Estamos buscando ser autosustentables en esa producción del GLP", señaló.
Los cambios tributarios y la discusión que llegará a la Legislatura
Uno de los aspectos que previsiblemente concentrará parte del debate legislativo son las modificaciones de alícuotas incorporadas al proyecto.
Barrozo sostuvo que los cambios no alcanzan de manera generalizada a todas las actividades y explicó que se busca corregir diferencias entre determinados servicios y actividades comerciales por una cuestión de "equidad fiscal".
Según detalló, una de esas modificaciones podría representar aproximadamente $30 mil millones adicionales, mientras que los cambios previstos en el Impuesto de Sellos tendrían un impacto cercano a los $10 mil millones, sobre un presupuesto total de $2,6 billones.
Frente al planteo sobre el impacto que una mayor carga podría tener en un contexto de caída del empleo y del consumo, el ministro aseguró que las modificaciones no están dirigidas hacia los sectores más afectados por la retracción económica.
Mencionó particularmente a actividades financieras y otras que mantenían diferenciales de alícuotas que, según su evaluación, ya no se justificaban. También remarcó que Ingresos Brutos se calcula sobre la facturación: "una actividad que tiene 10 es sobre 10 y una actividad que tiene 0 es sobre 0".
Vacantes congeladas, con excepciones para servicios esenciales
El proyecto contempla además la suspensión de incorporaciones para cubrir las vacantes disponibles al 31 de diciembre de 2026, aunque establece excepciones para los servicios considerados esenciales.
Barrozo puso especial énfasis en el sistema sanitario, donde explicó que existen dificultades para conseguir determinados profesionales y, por ese motivo, resulta necesario mantener la posibilidad de incorporarlos cuando estén disponibles.
"En un futuro irán y lo atenderá un robot, espero que no: uno va y espera tener un médico al frente, pero no lo atiende solo una máquina. Una máquina no imparte clases, una máquina no nos da seguridad y una máquina no nos brinda salud", ilustró. "En particular el sistema sanitario cuesta conseguir los profesionales, y por eso se priorizan las vacantes destinadas a que, cuando se consiguen esos profesionales, se pueda incorporarlos rápidamente", explicó.
La coparticipación y la relación con los municipios
La entrevista abordó también uno de los puntos que generó tensiones durante los últimos meses: las transferencias de recursos provinciales a los municipios.
Barrozo aseguró que, luego de reuniones con las áreas económicas de las distintas ciudades, pudieron coordinar mecanismos de trabajo y consideró que actualmente no deberían existir dificultades en ese vínculo.
"La provincia remesa fondos a los municipios en forma diaria y no utiliza algún mecanismo de retaceo de fondos que le corresponde a los municipios para suplir las deficiencias de caja propia", afirmó.
Además, explicó que el Presupuesto 2027 incorpora la distribución que corresponde a los municipios por las normas de coparticipación y que las estimaciones provinciales constituyen una de las bases utilizadas posteriormente por las administraciones municipales para elaborar sus propios presupuestos.
Un presupuesto que buscará consensos
Barrozo anticipó que antes del tratamiento formal podrían comenzar reuniones informales con legisladores para explicar los números y analizar los puntos de acuerdo y desacuerdo.
El ministro reconoció que las modificaciones tributarias probablemente sean uno de los principales focos de discusión y consideró necesario explicar en profundidad las numerosas planillas que acompañan el proyecto.
"Espero un debate serio sobre el presupuesto", afirmó, y remarcó que la discusión excede al Gobierno: "no es un presupuesto para el Poder Ejecutivo, es un presupuesto para todos los poderes que conforman el Estado Provincial y para todos los organismos".
Sobre el vínculo con el Gobierno nacional, Barrozo aseguró finalmente que existe actualmente un canal institucional de diálogo abierto, particularmente entre las áreas económicas. Mencionó como ejemplo las conversaciones con la Subsecretaría de Coordinación Fiscal con las Provincias y las gestiones vinculadas con adelantos de coparticipación.
El Presupuesto 2027 comenzará ahora un proceso de discusión en el que el Ejecutivo deberá defender sus proyecciones de ingresos y gastos, las modificaciones tributarias y las herramientas de financiamiento frente a una Legislatura en la que, como reconoció el propio ministro, habrá coincidencias y diferencias.