
Cayó Adorni: renunció como jefe de Gabinete acorralado por la Justicia y el Congreso
Karina Milei fue quien finalmente gestó la salida del funcionario mientras el presidente estaba en Europa. Diego Santilli aparece como el sucesor más probable. Patricia Bullrich emerge como la gran ganadora política.
Manuel Adorni renunció este sábado como jefe de Gabinete de la Nación, tras más de tres meses de escándalo por la causa judicial que lo investiga por presunto enriquecimiento ilícito y ante la inminencia de una moción de censura en el Congreso que ya no podía ser contenida ni por los aliados del oficialismo.
La carta fue publicada en su cuenta de X a las 18.38 horas, con los comentarios cerrados. Dos minutos después, Karina Milei publicó su propio tuit. El presidente Javier Milei, que regresaba de una gira exprés por España, escribió escuetamente: "Gracias por tu incansable trabajo durante todo este tiempo."
La decisión, tomada en ausencia de Milei
Según informaron fuentes del Gobierno a distintos medios, la determinación se tomó el jueves en el despacho de Karina Milei, mientras el presidente ya había partido hacia Europa. Fue la secretaria general quien impulsó la salida, luego de esperar semanas a que Milei se convenciera de que sostener a Adorni comprometía el principal objetivo del espacio: la reelección.
El punto de quiebre fue el temor a que el funcionario fuera procesado mientras aún se encontraba en funciones. "Hiciéramos lo que hiciéramos, el goteo que salía de la Justicia era incesante, pero sobre todo impredecible", reconocieron en el Gobierno, según publicó Infobae.
Milei había dado señales contradictorias hasta el final. Desde Madrid, el viernes, dijo que lo sostenía pero abrió por primera vez la puerta a su salida: "Si la Justicia lo considera culpable, lo eyecto de una patada, pero yo creo en su honestidad."
La carta y la llamativa enumeración de acusaciones
En su texto de despedida, Adorni se presentó como víctima de una persecución mediática y enumeró una larga lista de acusaciones que, en su mayoría, excedían los hechos que motivaron la investigación judicial y que hasta ese momento no habían sido mencionados públicamente. Mencionó "viajes que nunca existieron", "contratos inexistentes y falsos de mi mujer con el Estado", "granjas cripto operadas en complicidad con la Custodia Presidencial", "nepotismo", "gastos personales pagados con fondos públicos", "sociedades en Uruguay" y "cirugías estéticas de miles de dólares", entre otros.
"Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas", escribió. La paradoja no pasó inadvertida: el caso giraba sobre la inconsistencia entre su patrimonio y sus ingresos declarados, pero Adorni sumó en su defensa acusaciones que nadie había formulado.
La primera versión de la carta, según reveló La Política Online, "escandalizó" a quienes la leyeron en el Gobierno, que la calificaron de "catástrofe". La versión publicada fue una versión corregida.
La reacción política
Victoria Villarruel fue la primera en marcar el tono con una respuesta afilada en X: "Solo entré para leer los comentarios", escribió, en alusión directa al hecho de que Adorni había cerrado su cuenta a las respuestas.
Patricia Bullrich, señalada como la gran ganadora política de la crisis, publicó sin mencionar a Adorni: "La confianza y la ética son dos elementos fundamentales para profundizar el cambio." Fue ella quien, durante semanas, presionó internamente por la salida del funcionario cuando sus pares del bloque libertario aún intentaban protegerlo.
El sucesor
La Jefatura de Gabinete quedará muy probablemente en manos de Diego Santilli, actual titular del Ministerio del Interior, aunque también circula el nombre del canciller Pablo Quirno, cercano a los Caputo y con buena relación con Karina Milei. En el entorno de Santilli reconocen que no era el cargo deseado, pero que no hubo margen para resistirse.
Fuentes: El Destape, Infobae, La Política Online.