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Científicos de la UNTDF y CONICET se movilizan hoy en Ushuaia en defensa del sistema científico

Silvina Romano, docente e investigadora de la UNTDF y CONICET, explicó en FM La Isla los motivos de la convocatoria y advirtió que hay investigadores esperando más de dos años para ingresar al sistema: "Son dos años que no tenés sustento económico".

Científicos de la UNTDF y CONICET se movilizan hoy en Ushuaia en defensa del sistema científico

Silvina Romano, docente e investigadora de la UNTDF y CONICET, explicó en FM La Isla los motivos de la convocatoria y advirtió que hay investigadores esperando más de dos años para ingresar al sistema: "Son dos años que no tenés sustento económico".

El desfinanciamiento del sistema científico y tecnológico volverá a generar mañana miércoles una jornada de protesta en distintos puntos del país. En Ushuaia, investigadores, docentes y trabajadores vinculados a la ciencia se concentrarán en la rotonda del CADIC y caminarán hasta el cartel de la ciudad, como parte de una convocatoria nacional impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la RAICYT (Red Nacional de Institutos de Investigación Científica y Tecnológica), para visibilizar la situación que atraviesan organismos, universidades y centros de investigación.

En declaraciones a FM La Isla, Silvina Romano, docente e investigadora de la Universidad Nacional de Tierra del Fuego (UNTDF) y CONICET, explicó que uno de los últimos disparadores del reclamo fue la situación de investigadores que realizaban posdoctorados y tenían pendiente su ingreso a la carrera científica.

Según detalló, habitualmente las becas se prorrogaban hasta que existiera una definición sobre el ingreso a la carrera de investigador. Sin embargo, señaló que en algunos casos las becas fueron interrumpidas antes de que esa decisión estuviera resuelta.

Investigadores que llevan más de dos años esperando

Uno de los problemas señalados por Romano es la demora para efectivizar ingresos al CONICET, incluso entre investigadores que ya atravesaron las instancias de evaluación correspondientes.

"Hay situaciones de gente que tiene un resultado positivo, que tiene la capacitación para la carrera de CONICET, para entrar a la carrera de investigador, y hace más de dos años que está esperando el alta", explicó.

La consecuencia, remarcó, no es solamente profesional. Durante ese período, muchos investigadores quedan sin el sustento económico que les permitía continuar desarrollando su actividad. "Son dos años que no tenés sustento económico", graficó.

Ante los reclamos, indicó que las respuestas dentro del sistema terminan remitiendo fundamentalmente a la falta de presupuesto. Para Romano, después de años de formación y de inversión pública, la ausencia de una perspectiva concreta lleva a muchos profesionales a abandonar la carrera científica.

Un problema que excede a Tierra del Fuego

Romano aclaró que se trata de una situación puntual dentro de un problema más amplio: menos vacantes, demoras cada vez mayores para ingresar al sistema y científicos que, ante la falta de perspectivas laborales, terminan buscando otras alternativas o directamente abandonando el país. Como ejemplo de ese mismo proceso de desfinanciamiento a nivel nacional, mencionó lo que está ocurriendo con el Servicio Meteorológico Nacional y el desmantelamiento del INTA.

"Cada persona que tiene que salir a buscar otra salida laboral o irse del país o buscar otros sustentos, son elementos que perdemos todos de nuestro sistema científico", sostuvo. En ese sentido, remarcó que el sistema científico argentino fue reconocido mundialmente, y mencionó el caso de investigadores propios que ya emigraron y rápidamente obtuvieron reconocimiento internacional en otros países.

"¿Quién te define esa agenda?"

Consultada sobre funcionarios que responden a este tipo de reclamos con lo que se planteó como cierto "simplismo" —sugiriendo que los investigadores afectados simplemente se trasladen al sector privado o a una universidad privada, donde cobrarían más dinero—, Romano matizó esa lectura: consideró que se trata de "un condimento" del problema, pero no de la cuestión de fondo.

La investigadora cuestionó la idea de que quienes dejan el sistema científico público puedan trasladarse simplemente al sector privado. Señaló que detrás de la investigación existe también una discusión acerca de qué conocimiento se produce, quién lo financia y cuáles son las prioridades del país y de cada territorio.

"¿Quién te financia también? ¿Qué agenda de investigación se impone? ¿Cuáles son nuestros problemas principales? ¿Cuáles son los problemas territoriales? ¿Qué elementos queremos investigar? ¿Qué le sirve al país?", planteó.

En ese sentido, sostuvo que universidades nacionales y organismos como CONICET permiten desarrollar investigaciones que pueden convertirse en políticas públicas, conocimiento aplicado o soluciones para problemas específicos, incluso en áreas que no necesariamente resultan rentables para el sector privado en el corto plazo.

Romano vinculó esa capacidad con el concepto de soberanía científica y remarcó que construir equipos y formar investigadores requiere años de inversión y continuidad.

El impacto que puede aparecer dentro de cinco años

Uno de los puntos sobre los que puso especial énfasis fue el efecto que puede provocar a mediano y largo plazo la interrupción de carreras, becas y equipos de investigación.

"No son cosas espontáneas, que un día tenés un equipo de investigación y otro día no", señaló. Los grupos científicos, explicó, se construyen con profesionales que llevan años desarrollando una disciplina y que, al mismo tiempo, forman a investigadores jóvenes y becarios.

Por eso, advirtió que el impacto de las decisiones actuales puede no resultar inmediatamente visible. "Cuando vos cortás eso, no lo ves inmediatamente también esa pérdida de capacidad, lo ves en el mediano plazo. No tenés quién forma nuevos investigadores", afirmó.

La investigadora sintetizó esa preocupación con una pregunta sobre las consecuencias futuras: "¿Qué va a pasar con el sistema científico en cinco años? ¿Cómo interrumpiste este proceso de formación que lleva años?".

"Cada vez menos" alcanza el ingreso

La situación salarial también apareció durante la entrevista. Romano explicó que actualmente desarrolla su actividad entre la universidad y CONICET y, al ser consultada sobre si un único ingreso sería suficiente, respondió: "No, cada vez menos. Bueno, uno va haciendo malabares, ¿qué va a hacer?".

La investigadora aclaró que la problemática no es exclusiva del ámbito científico y reconoció que diferentes sectores productivos y laborales atraviesan sus propias dificultades, aunque señaló que en esta oportunidad el objetivo de la convocatoria es visibilizar específicamente lo que está ocurriendo con el sistema científico y tecnológico.

Cómo será la movilización

La actividad forma parte de una convocatoria nacional y tendrá su expresión en Ushuaia con una concentración en la rotonda del CADIC. Desde allí, los participantes caminarán hasta el cartel de Ushuaia, donde realizarán una fotografía para acompañar las distintas manifestaciones previstas en el resto del país.

La movilización busca poner en discusión no solamente la situación inmediata de becarios e investigadores, sino también las consecuencias que la reducción de recursos y la salida de profesionales pueden tener sobre la capacidad científica y tecnológica del país en los próximos años.

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