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Cierra el Centro Cultural Haroldo Conti: un golpe a la memoria y los derechos humanos

La decisión del gobierno de cerrar el emblemático espacio cultural genera repudio y movilización en organismos de derechos humanos y la comunidad artística.

Cierra el Centro Cultural Haroldo Conti: un golpe a la memoria y los derechos humanos

La decisión del gobierno de cerrar el emblemático espacio cultural genera repudio y movilización en organismos de derechos humanos y la comunidad artística.

El Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, símbolo de cultura y reflexión sobre los derechos humanos, dejó de operar a partir de este 2 de enero tras una controvertida decisión del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Alberto Baños. Ubicado en el Espacio Memoria y Derechos Humanos de la exESMA, el Conti funcionó durante 16 años como epicentro de actividades artísticas y educativas en un lugar profundamente cargado de significado histórico, al ser un antiguo centro clandestino de detención durante la última dictadura militar.

Una decisión polémica y sorpresiva

La medida fue comunicada el 31 de diciembre mediante un mensaje de WhatsApp enviado por la secretaria de Baños, donde se informó que el cierre responde a una "reestructuración interna" para reorganizar equipos y programar las actividades del año. Sin embargo, la decisión ha desatado un fuerte rechazo.

Organismos de derechos humanos, artistas y referentes políticos calificaron el cierre como una maniobra que evidencia el desmantelamiento de las políticas de memoria impulsado por la actual administración. Según denuncian, la medida afecta directamente no solo las actividades culturales, sino también procesos judiciales y educativos vinculados al terrorismo de Estado.

“La clausura del Conti expone la faceta más insensible de esta gestión”, señalaron desde organismos como Abuelas de Plaza de Mayo y Hijos, que además adelantaron que llevarán denuncias ante tribunales nacionales e internacionales.

Resistencia y movilización

La noticia generó una inmediata convocatoria para manifestarse en el predio de la exESMA. Desde las 10 de la mañana, trabajadores, militantes y referentes políticos realizan una jornada de apoyo, que incluirá un abrazo simbólico al espacio y una asamblea unificada para definir los pasos a seguir.

“Se trata de un ensañamiento deliberado contra un espacio que simboliza la memoria colectiva. Todo el año sufrimos despidos y censuras”, expresó Nana González, delegada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y empleada del centro cultural.

El próximo viernes, se llevará a cabo una misa en solidaridad, y el sábado está prevista una vigilia simbólica con velas encendidas fuera del Conti, bajo el lema: "Una memoria que arde. El Conti en guardia".

Recortes y despidos: un contexto alarmante

El Conti cuenta con 87 empleados, de los cuales más de la mitad están contratados bajo convenios precarios. Según estimaciones, aquellos que no acepten el retiro voluntario promovido por el Ministerio de Justicia serán despedidos.

Durante 2024, el centro cultural mantuvo su actividad sin director designado y enfrentando recortes. A pesar de ello, logró organizar seminarios, muestras artísticas y eventos culturales que reflejaron su compromiso con la memoria y la justicia. Sin embargo, en octubre, una intervención de Baños censuró un tradicional seminario de políticas de la memoria, generando preocupación entre sus trabajadores y el público.

El cierre y el futuro incierto del Conti

Según Baños, el cierre temporal busca redefinir el enfoque del centro cultural, alejándolo de su tradicional énfasis en el período del terrorismo de Estado. Sin embargo, no se han brindado detalles claros sobre quién liderará esta supuesta reestructuración ni sobre qué enfoque adoptará la programación futura.

Este anuncio llega en un contexto de creciente tensión por las políticas de memoria del actual gobierno, que ha promovido una visión de “memoria completa”, equiparando el terrorismo de Estado con otros hechos de violencia política. La preocupación aumenta de cara al próximo 24 de marzo, cuando se conmemorarán 49 años del golpe militar de 1976.

Mientras tanto, sectores afines al gobierno celebran la medida. En redes sociales, figuras como Nicolás Márquez, biógrafo del presidente, expresaron su alegría, calificando a los trabajadores del espacio como “parásitos”.

El legado del Conti, en riesgo

Fundado en 2008 por Eduardo Jozami, el Conti fue un faro cultural durante gobiernos de diferentes signos políticos. A pesar de los recortes sufridos durante la administración de Mauricio Macri, mantuvo sus puertas abiertas, consolidándose como un espacio de arte y resistencia.

El cierre de este centro no solo pone en riesgo el acceso a actividades culturales de calidad, sino que también amenaza la continuidad de proyectos de investigación histórica y apoyo a los juicios por crímenes de lesa humanidad.

Organismos, artistas y trabajadores se comprometen a seguir luchando por la reapertura del Conti, defendiendo su rol como bastión de memoria y justicia. En palabras de una trabajadora del espacio: “Cerrar el Conti es apagar una llama que mantiene viva nuestra historia. Pero no vamos a permitir que eso ocurra”.

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