
Crisis institucional en Tolhuin: tensiones políticas que condicionan la gestión municipal
La ciudad de Tolhuin atraviesa una nueva etapa de tensión institucional que pone de relieve la frágil convivencia entre el Poder Ejecutivo municipal y el Concejo Deliberante. La controversia surgió a raíz de modificaciones en el presupuesto 2025, que —según la secretaria de Gobierno, Ana Paula Cejas— alteran la planificación económica elaborada por el intendente Daniel Harrington y comprometen el funcionamiento de servicios esenciales.
Un presupuesto alterado
Cejas denunció que el Concejo Deliberante introdujo cambios sustanciales al proyecto de presupuesto remitido por el Ejecutivo. Según explicó, los concejales habrían trasladado fondos desde partidas municipales hacia el propio presupuesto del Concejo, incrementando su gasto administrativo en detrimento de áreas sensibles como ayuda social, combustible, mantenimiento y obras públicas.
“Sacaron un porcentaje fijo de cada partida y lo pasaron al presupuesto del Concejo Deliberante”, señaló la funcionaria, quien calificó la medida como “arbitraria y cuestionable”. En su análisis, estos movimientos afectan directamente la capacidad del municipio para responder a las necesidades básicas de la comunidad, en un contexto nacional de crisis económica.
Control o condicionamiento
Los concejales argumentan que su rol es controlar el uso de los recursos públicos, pero desde el Ejecutivo sostienen que el accionar legislativo excede esa función y condiciona la gestión municipal. Cejas cuestionó que, mientras el municipio busca eficiencia y ahorro, el Concejo aumente sus propios gastos y se niegue a participar en espacios de diálogo.
“Nos han cerrado la puerta cuando quisimos sentarnos a hablar de la realidad presupuestaria”, lamentó. Además, apuntó que el cuerpo deliberativo mantiene una actitud contradictoria: “Discursivamente dicen que hay que dialogar, pero cuando los convocamos, no se presentan”.
Tensión política y proyección electoral
La entrevista también dejó entrever un trasfondo político. Según Cejas, algunos sectores del Concejo ya estarían mirando hacia las elecciones de 2027, priorizando intereses personales sobre la gestión cotidiana. “Se fue cortando la cuerda cuando algunos empezaron a mirar el 2027”, afirmó, destacando la falta de “madurez política” para trabajar en conjunto por el bienestar de la comunidad.
Entre el veto y la judicialización
Ante la aprobación del presupuesto con los cambios cuestionados, el Ejecutivo evalúa vetar la ordenanza y, eventualmente, acudir a la justicia. “Tenemos fundamentos fuertes para fundamentar el veto”, adelantó Cejas. Sin embargo, el escenario político complica la maniobra: el presupuesto fue aprobado por cuatro votos a uno, lo que permitiría al Concejo insistir y mantener su versión.
Un escenario preocupante
La situación deja a Tolhuin en un delicado equilibrio institucional. Las acusaciones cruzadas, la falta de diálogo y la manipulación del presupuesto profundizan un clima de desconfianza política. La entrevistada advirtió que este conflicto “no sólo afecta la gestión, sino también la calidad de vida de los vecinos”, quienes terminan siendo los principales damnificados por las disputas entre poderes.
El cierre de la nota radial lo sintetizó el propio periodista: una “convivencia difícil” y un “condicionamiento político permanente” que, en última instancia, amenazan con convertir la administración local en un campo de batalla institucional.