
Díaz: “No hay reforma constitucional que vaya a solucionar los problemas reales de los fueguinos”
El secretario de Gobierno de Río Grande sostuvo que la prioridad debe ser el empleo, la producción y el funcionamiento del Estado, cuestionó la continuidad del debate por la reforma constitucional y reclamó respuestas más rápidas por la deuda de coparticipación que mantiene la Provincia con los municipios.
El secretario de Gobierno del Municipio de Río Grande, Gastón Díaz, consideró que la discusión por la reforma constitucional quedó definitivamente atrás tras el fallo de la Justicia Electoral y la decisión adoptada por la Legislatura, y planteó que la política debe volver a enfocarse en los problemas concretos que atraviesan los vecinos de Tierra del Fuego.
En diálogo con FM La Isla, el funcionario sostuvo que el principal desafío de la dirigencia no pasa hoy por construir acuerdos políticos internos, sino por recuperar la conexión con las necesidades de la sociedad. A su entender, la crisis económica, la caída de la actividad productiva y las dificultades que enfrentan miles de familias obligan a redefinir las prioridades de la agenda pública.
“El primer consenso tiene que ser con la gente”
Díaz consideró que la discusión constitucional nunca logró transformarse en una prioridad para la ciudadanía porque no ofrecía respuestas a los problemas que hoy afectan a la provincia. En ese sentido, sostuvo que la dirigencia debe dejar de mirar hacia adentro y volver a construir consensos a partir de las demandas reales de la población.
“El primer consenso que tiene que buscar la política, y fundamentalmente aquellos que ocupan lugares en el Estado, es con la gente”, afirmó. Y agregó: “No se puede gobernar de espaldas a la gente. No hay reforma constitucional que vaya hoy a solucionarle los problemas reales que tienen los vecinos de Tierra del Fuego”.
Según explicó, la agenda pública debería estar concentrada en la recuperación de los distintos sectores productivos de la provincia, capaces de generar empleo, ingresos y actividad económica. “Tenemos que mover todos los aparatos productivos que tiene esta provincia. Si estuvieran trabajando, estarían generando el empleo, la producción, los ingresos y la riqueza que necesitamos para salir adelante”, señaló.
La defensa del Estado y del modelo de gestión de Río Grande
Durante la entrevista, Díaz también reivindicó el papel que desempeñan los municipios y cuestionó las visiones que proponen una reducción drástica del sector público. Para el funcionario, la experiencia de Río Grande demuestra que el Estado puede ser eficiente y brindar respuestas concretas cuando se concentra en sus responsabilidades esenciales.
“Lo que tenemos que lograr es mostrar que cuando el Estado funciona y se hace cargo de lo que le corresponde, no hay por qué pasarle una motosierra”, afirmó.
En ese sentido, destacó que el Municipio se hace cargo de servicios como el transporte público, la recolección de residuos, el tratamiento de esos residuos, la infraestructura sanitaria, el servicio de agua y cloacas y distintas políticas vinculadas al desarrollo urbano. “La Municipalidad de Río Grande se hace cargo de lo que le corresponde y son políticas públicas que hay que sostener”, remarcó.
Díaz sostuvo además que la ciudad ha logrado construir acuerdos institucionales que permiten sostener una gestión ordenada, aun en un contexto económico complejo. “Tenemos una ciudad ordenada, planificada, estructurada y con un horizonte. Para eso también han sido necesarios acuerdos políticos”, indicó.
“La discusión de la reforma constitucional está terminada”
Consultado sobre la continuidad del proceso de reforma constitucional, el funcionario fue categórico al señalar que la discusión perdió sustento político e institucional.
“Me parece que este tema de la reforma constitucional está terminado. No hay lugar para caprichos de aquellos que se autoproclaman valientes”, expresó.
A su entender, el proceso nunca logró reunir los consensos necesarios para avanzar. “Si no hay reforma constitucional es justamente porque no hay consenso social, no hay consenso legislativo y ahora claramente no hay consenso judicial”, afirmó.
Díaz consideró que la energía institucional de la provincia debe orientarse ahora a la recuperación económica y al fortalecimiento de los distintos sectores productivos. En ese marco, mencionó el potencial de la industria electrónica, la industria plástica, la actividad hidrocarburífera, el gas, la turba, la madera, el turismo y la pesca como áreas que requieren una estrategia común de desarrollo.
“Tierra del Fuego tiene muchísimos recursos que hoy están dormidos”, sostuvo. Y agregó que la provincia necesita una planificación de largo plazo que permita aprovechar esas capacidades para generar empleo y crecimiento.
Coparticipación: preocupación por los tiempos de la Provincia
Otro de los ejes de la entrevista estuvo vinculado a la situación de la coparticipación y a la reunión que mantuvieron los municipios con el ministro de Economía provincial, Alejandro Barrozo, para analizar los atrasos en las transferencias de recursos.
Si bien valoró la instancia de diálogo y respaldó la participación de la secretaria de Finanzas municipal, Valeria Capotorto, Díaz manifestó preocupación por los plazos planteados para alcanzar una solución.
“A mí me preocupan los tiempos. Tener que esperar hasta el 17 de junio para una próxima reunión me parece demasiado”, señaló.
El funcionario recordó que la deuda acumulada ronda los 17.000 millones de pesos, de los cuales alrededor de 10.000 millones son actualmente exigibles, y remarcó que se trata de recursos que ya fueron transferidos por Nación y que corresponden a los municipios.
“Queremos una respuesta concreta por parte del Ejecutivo provincial. Son recursos de los vecinos”, afirmó.
En ese contexto, sostuvo que Río Grande realizó ajustes y esfuerzos para mantener el equilibrio financiero sin afectar servicios ni programas municipales, pero advirtió que la situación no puede sostenerse indefinidamente si continúan las demoras en el envío de fondos.
“Río Grande se ha hecho cargo de recortar, ajustar y equilibrar sus finanzas para no estar en una situación de crisis”, señaló. Y agregó una definición política sobre la administración provincial: “La Provincia tiene que ajustar en la política que ha llevado adelante y en toda la estructura política que tiene contenida. No tiene que ajustar en los municipios”.
Pese a las diferencias, Díaz valoró la continuidad del diálogo institucional y expresó su expectativa de que las próximas conversaciones permitan avanzar en soluciones concretas para garantizar la previsibilidad financiera de los municipios y la continuidad de los servicios que reciben los vecinos.