
Diputados aprobó el pago a los fondos buitre y dio media sanción al Super RIGI
Con el respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, la UCR y bloques vinculados a gobernadores aliados, la Cámara de Diputados aprobó el pago de USD 171 millones a los fondos buitre que no ingresaron a los canjes de deuda y otorgó media sanción al Super RIGI, un nuevo régimen de beneficios para grandes inversiones. Ambos proyectos pasarán ahora al Senado.
La Cámara de Diputados aprobó este miércoles dos de los proyectos económicos más importantes impulsados por el Gobierno nacional: el acuerdo para cancelar una deuda de USD 171 millones con los fondos buitre Attestor y Bainbridge, y el denominado Super RIGI, una ampliación del régimen de incentivos para grandes inversiones aprobado en la Ley Bases de 2024.
El acuerdo con los fondos buitre fue aprobado por 138 votos afirmativos y 98 negativos, mientras que el Super RIGI obtuvo 130 votos a favor, 105 en contra y siete abstenciones. Ambas iniciativas deberán ser tratadas ahora por el Senado.
El respaldo de los gobernadores aliados
El oficialismo consiguió una amplia mayoría con el acompañamiento del PRO, la UCR, el MID, legisladores de Innovación Federal y diputados que responden a los gobernadores Gustavo Sáenz, Rubén Passalacqua, Osvaldo Jaldo, Marcelo Orrego, Martín Llaryora y Juan Schiaretti, entre otros espacios provinciales.
En contra votaron Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, Miguel Pichetto, Natalia de la Sota, Marcela Pagano y el diputado catamarqueño Fernando Monguillot.
El debate por el pago a los fondos buitre
El debate estuvo atravesado por fuertes cruces entre oficialismo y oposición.
El diputado libertario Bertie Benegas Lynch, miembro informante del proyecto, defendió el acuerdo y sostuvo que la negociación permitió obtener una quita cercana al 30%, evitar nuevos litigios judiciales y cerrar definitivamente el conflicto con los acreedores antes del vencimiento de la prórroga, previsto para el próximo 30 de junio.
Desde la oposición, el diputado Itai Hagman sostuvo que el Gobierno busca volver a abrir un ciclo de endeudamiento y cuestionó que se avance nuevamente con el pago a los fondos buitre. "Hoy gobierna en Argentina el mismo liberalismo oligárquico que endeudó al país y lo llevó a sucesivas crisis", afirmó.
También Miguel Pichetto cuestionó la iniciativa y aseguró que se trata de "un juego del sector financiero", además de advertir que el proyecto carece de la asignación presupuestaria exigida por la Ley de Administración Financiera.
Por su parte, la diputada formoseña Graciela de la Rosa sostuvo que el acuerdo beneficia a sociedades radicadas en Islas Caimán y Bahamas, y vinculó la iniciativa con un nuevo proceso de endeudamiento externo.
Media sanción al Super RIGI
La Cámara baja también dio media sanción al denominado Super RIGI, una versión ampliada del régimen de incentivos para grandes inversiones.
El Gobierno sostiene que la iniciativa busca atraer nuevos proyectos productivos mediante beneficios fiscales, estabilidad jurídica y un esquema especial de promoción para inversiones de gran escala.
Sin embargo, desde la oposición advirtieron que el proyecto amplía de manera significativa las exenciones tributarias y otorga beneficios extraordinarios a grandes grupos económicos.
Entre las críticas también se apuntó a las modificaciones incorporadas durante el debate en comisiones, que agregaron incentivos vinculados al desarrollo de nuevas capacidades técnicas, científicas y tecnológicas.
El diputado Maximiliano Ferraro definió la iniciativa como "un régimen de excepción quizás nunca visto" y sostuvo que la ley responde a intereses específicos de grandes inversores.
Con la aprobación en la Cámara de Diputados, tanto el acuerdo con los fondos buitre como el Super RIGI deberán ser debatidos ahora por el Senado de la Nación.