
El Centro Municipal de Bienestar “Papa Francisco” quedó institucionalizado como política pública permanente
El Concejo Deliberante aprobó una ordenanza que garantiza la continuidad del espacio destinado a personas mayores en Río Grande. Martín Perez destacó que la medida consolida un “derecho adquirido” y asegura su permanencia más allá de las distintas gestiones.
El Centro Municipal de Bienestar para Personas Mayores “Papa Francisco” quedó institucionalizado como política pública permanente de Río Grande, luego de la aprobación de una ordenanza durante la VII Sesión Ordinaria del Concejo Deliberante.
La iniciativa, presentada por la concejala Alejandra Arce, establece que el espacio funcione de manera permanente como ámbito de encuentro, acompañamiento, recreación y participación para las personas mayores de la ciudad.
El intendente Martín Perez celebró la aprobación y sostuvo que la decisión “significa consagrar este espacio como un derecho adquirido, asegurando que nuestros adultos mayores tengan el lugar que se merecen, con más recursos, más contención y un Estado presente”.
Continuidad más allá de las gestiones
La ordenanza busca garantizar que el Centro “Papa Francisco” mantenga su funcionamiento con independencia de los cambios de gestión municipal.
Desde su puesta en marcha, el espacio se consolidó como un lugar cotidiano de encuentro, cuidado y participación, con propuestas orientadas a promover un envejecimiento activo, saludable y digno.
La normativa también apunta a fortalecer el ejercicio de derechos, la autonomía, la independencia y la participación comunitaria de las personas mayores.
Perez agradeció el acompañamiento de los concejales y remarcó que “cuando se trata de priorizar a nuestros vecinos, el diálogo y el compromiso están por encima de todo”.
Reconocimiento al personal del Centro
El Intendente también destacó el trabajo de quienes forman parte del espacio y agradeció “la calidez, la empatía y la dedicación con la que cuidan a las personas mayores día a día”.
Para la gestión municipal, la institucionalización del Centro permite asegurar su continuidad como política pública y sostener un espacio que ya forma parte de la vida cotidiana de muchas personas mayores de Río Grande.
Finalmente, Perez vinculó la medida con el objetivo de seguir construyendo “una ciudad con más oportunidades, más inclusión y, sobre todo, con memoria y respeto”.