
El “ejército digital” de Lula: 10,8 millones de seguidores en WhatsApp impulsaron su remontada electoral
Un canal coordinado por el diputado André Janones se convirtió en una de las principales herramientas de movilización durante el balotaje brasileño. La estrategia combinó campañas digitales con trabajo territorial, aunque los especialistas advierten que no es posible medir cuántos votos aportó.
La histórica remontada electoral de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil tuvo entre sus protagonistas a una organización digital que reunió a 10,8 millones de seguidores en WhatsApp. Conocido como el “Ejército de Lula”, el canal coordinado por el diputado André Janones promovió una campaña de movilización en redes sociales que acompañó la recuperación del mandatario entre la primera y la segunda vuelta de las elecciones presidenciales.
Según una investigación publicada por BBC News, la iniciativa adquirió protagonismo después de que Lula quedara detrás de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta. Durante las tres semanas previas al balotaje, la campaña intensificó la difusión de contenidos, la participación de simpatizantes y la búsqueda de nuevos votantes.
El resultado fue una victoria de Lula, que obtuvo cerca del 52% de los votos y aseguró su cuarto mandato presidencial. Sin embargo, los especialistas consultados por la BBC advirtieron que no es posible determinar qué proporción de ese resultado puede atribuirse directamente a la movilización digital.
Cómo funcionó el “Ejército de Lula”
El canal fue coordinado por André Janones, diputado brasileño de 42 años perteneciente al partido Rede, quien ya había participado en la estrategia digital de Lula durante las elecciones de 2022.
La organización funcionó mediante mensajes que asignaban tareas concretas a sus seguidores: compartir videos, instalar tendencias, promover etiquetas y convocar a otras personas a sumarse a la campaña.
Las instrucciones utilizaban frecuentemente un lenguaje militar, con llamados a cumplir misiones digitales y aumentar la visibilidad de las publicaciones del candidato.
La movilización también incluyó una transmisión en directo de 24 horas durante la etapa final de la campaña, cuando todavía existían dudas sobre la posibilidad de revertir el resultado de la primera vuelta.
En su discurso de victoria, Lula reconoció públicamente el trabajo de Janones, a quien llamó “nuestro general”, y le agradeció por mantener la motivación de sus seguidores.
El crecimiento del canal resultó especialmente significativo porque, durante años, los sectores vinculados con Jair Bolsonaro habían desarrollado una fuerte presencia en plataformas como WhatsApp y Telegram.
La campaña digital también generó controversias
La estrategia de Janones no estuvo exenta de cuestionamientos. Algunos integrantes del Partido de los Trabajadores (PT) expresaron reservas sobre el tono confrontativo utilizado en determinadas publicaciones.
Durante la campaña, el equipo de Flávio Bolsonaro presentó una denuncia ante el Tribunal Superior Electoral de Brasil, al considerar que algunos contenidos difundidos por el canal incluían información falsa.
El espacio permaneció temporalmente fuera de línea antes de ser restablecido. Janones rechazó las acusaciones y, según la información publicada por la BBC, un informe técnico posterior no encontró pruebas de delitos electorales en las publicaciones examinadas.
La importancia de combinar las redes con el trabajo territorial
Aunque los aliados de Lula destacaron el papel del canal de WhatsApp, las especialistas consultadas coincidieron en que la remontada no puede explicarse únicamente por la actividad digital.
La politóloga Denilde Holzhacker consideró que el cambio en la estrategia de campaña fue determinante, especialmente por la capacidad de conectar los mensajes difundidos en redes sociales con la organización territorial.
“Fue mérito de Lula reconocer su propia debilidad y cambiar por completo su estilo”, señaló. También destacó que Janones consiguió que la izquierda brasileña adquiriera un protagonismo digital que anteriormente parecía difícil de alcanzar.
Por su parte, Mayra Goulart, profesora de la Universidad Federal de Río de Janeiro, sostuvo que la movilización presencial fue fundamental para llegar a votantes indecisos y promover la participación electoral.
“Fue una combinación de redes sociales y movilización a pie de calle”, afirmó.
La especialista explicó que el trabajo territorial permitió transformar el entusiasmo generado en internet en participación concreta, mediante actividades destinadas a reducir la abstención y convencer a electores que todavía no habían definido su voto.
No obstante, los analistas señalaron que resulta imposible establecer con precisión cuántos sufragios fueron modificados directamente por las acciones del canal de WhatsApp.
Lula anticipó una mayor participación digital en su nuevo gobierno
La experiencia de movilización electoral también fue mencionada por Lula durante su discurso posterior al triunfo.
El presidente brasileño sostuvo que la campaña dejó aprendizajes sobre la relación entre la ciudadanía, las organizaciones políticas y las herramientas digitales.
“Vamos a dar a la gente una mayor participación en la toma de decisiones, y la comunicación digital desempeñará un papel mucho más importante en mi gobierno”, expresó.
La experiencia del “Ejército de Lula” abrió así un nuevo capítulo en el debate sobre el papel de las plataformas de mensajería en las campañas electorales, al mostrar cómo una estructura de millones de seguidores puede articularse con la militancia territorial.
Aunque su impacto exacto sobre las urnas no puede cuantificarse, la iniciativa se convirtió en uno de los fenómenos políticos y comunicacionales más destacados de la elección brasileña de 2026.
Fuente: BBC News, investigación de Julia Braun, Rute Pina y Luiz Fernando Toledo, publicada el 26 de octubre de 2026.