
El Gobierno sufrió una dura derrota en el Senado y denunció un "golpe institucional"
La oposición, en una sesión histórica, aprobó por amplia mayoría el aumento a jubilaciones, la emergencia en discapacidad y la prórroga de moratorias previsionales. El oficialismo intentó invalidar.
El Gobierno enfrentó este jueves su peor revés parlamentario desde el inicio de su gestión. En una sesión marcada por la tensión y las acusaciones cruzadas, el Senado convirtió en ley una serie de iniciativas clave para jubilados, personas con discapacidad y provincias afectadas por inundaciones, desafiando abiertamente la voluntad del Ejecutivo.
Con un quórum superior al esperado, 42 senadores dieron inicio a una jornada que dejó al descubierto la fragilidad política del oficialismo. La oposición, articulada en un frente amplio que incluyó desde el peronismo hasta sectores del radicalismo y el PRO, logró imponer su agenda frente a los intentos del Gobierno por bloquear los debates.
La batalla por las jubilaciones
El primer proyecto aprobado estableció un incremento del 7,2% en los haberes previsionales, junto con la actualización de un bono extraordinario que llevaba más de un año congelado. La medida, respaldada incluso por algunos legisladores cercanos al libertarismo, obtuvo 52 votos a favor, dejando en evidencia la falta de consenso del Gobierno en una de las áreas más sensibles para la población.
Sin embargo, el tratamiento no estuvo exento de polémica. Una falla técnica en el sistema de votación obligó a los senadores a decidir a viva voz, generando sospechas de maniobras dilatorias. "Me dijeron que sacaron el fusible del tablero. Es una vergüenza", denunció el senador José Mayans, en un duro cruce con el oficialismo.
Emergencia en discapacidad: unanimidad en medio de la grieta
Uno de los momentos más emotivos de la sesión llegó con la sanción por unanimidad de la ley de emergencia para personas con discapacidad. La norma, que declara la situación crítica hasta 2026, incluye la actualización automática de prestaciones y pensiones no contributivas.
"La sociedad mira, pero no ve. Nuestros hijos son invisibles", afirmó el senador Luis Juez, en un discurso que trascendió las divisiones partidarias. Por su parte, Anabel Fernández Sagasti criticó la retórica oficial: "No es un tema de caridad, es una cuestión de derechos".
El desafío de los gobernadores
La derrota más simbólica para el Gobierno llegó con la aprobación de los proyectos impulsados por los mandatarios provinciales. Las iniciativas, que buscan modificar el reparto de fondos federales y hacer coparticipable el impuesto a los combustibles, obtuvieron 56 votos a favor, demostrando el aislamiento del oficialismo frente a las demandas de las provincias.
"El superávit ya se cayó, y lo sostuvieron las provincias y los jubilados", sentenció el senador Fernando Salino, vicepresidente de la Comisión de Presupuesto, en un claro mensaje al Ejecutivo.
La respuesta de Milei y el fantasma del veto
Ante la seguidilla de reveses, el presidente Javier Milei anunció desde la Bolsa de Comercio que vetará las leyes sancionadas. Sin embargo, la oposición ya prepara su contraofensiva: para insistir, necesitarán reunir dos tercios de los votos en Diputados, un escenario que dependerá de la cohesión de los bloques opositores.
Mientras tanto, la sesión dejó una imagen clara: un Gobierno acorralado, que optó por el discurso confrontativo en lugar de la negociación, y una oposición que, por primera vez en meses, logró trazar una hoja de ruta común. La pregunta que queda flotando es si este episodio marcará un punto de inflexión o simplemente profundizará la polarización.