
El gremio de ferrocarriles y puertos respaldó la gestión del gobernador para revertir la intervención del Puerto de Ushuaia
La Asociación del Personal de Dirección de Ferrocarriles Argentinos y Puertos expresó su apoyo al Gobierno provincial y cuestionó la intervención nacional sobre el Puerto de Ushuaia.
El gobernador Gustavo Melella mantuvo una reunión en Casa Tierra del Fuego con autoridades de la Asociación del Personal de Dirección de Ferrocarriles Argentinos y Puertos (ADPFA), en el marco de las gestiones impulsadas para revertir la intervención del Puerto de Ushuaia, dispuesta por el Gobierno nacional.
Tras el encuentro, el secretario de Relaciones Institucionales de la entidad gremial, Ricardo Alonso, expresó el respaldo al Ejecutivo fueguino y señaló que la reunión tuvo como objetivo “darle apoyo al gobernador ante la difícil situación que está pasando el Puerto de Ushuaia y coordinar acciones que nos lleven a recuperar la gestión portuaria en el ámbito de la provincia, que es donde corresponde que esté”.
En ese sentido, el dirigente consideró que la intervención representa “una decisión arbitraria del Gobierno federal”, al entender que “invade jurisdicción provincial” y que fue ejecutada “por las formas y por el contenido”. Además, cuestionó que el puerto esté siendo administrado por “funcionarios nacionales que no conocen la provincia”.
Alonso también advirtió sobre el manejo de los recursos económicos del puerto y afirmó que “están desviando fondos a cuentas nacionales en lugar de mantenerlos en las cuentas del Puerto, que es donde la ley obliga que estén esos fondos”.
Respecto a los motivos de la intervención, el representante gremial sostuvo que Ushuaia “es un lugar estratégico” y destacó su relevancia económica y geopolítica. “Son 550 cruceros por temporada, su cercanía a la Antártida y a Malvinas, y los intereses internacionales que existen sobre la región”, enumeró, al tiempo que remarcó que “el Puerto es una herramienta esencial”.
En otro tramo de sus declaraciones, Alonso se refirió al arribo de un avión estadounidense pocos días después de la intervención y manifestó que “la aparición de un avión sin aviso, sin control del Estado, con legisladores estadounidenses, llama la atención”, aunque aclaró que no pueden afirmar que ambos hechos estén vinculados.
Finalmente, advirtió que la situación del Puerto de Ushuaia podría ser el inicio de un proceso más amplio. “Estamos convencidos de que Ushuaia es una prueba piloto de un plan mayor del Gobierno federal para quedarse con los puertos que fueron transferidos a las provincias en los años 90”, sostuvo.
Por su parte, el gobernador Gustavo Melella ratificó el compromiso de su gestión de defender las competencias provinciales y la autonomía fueguina, con el objetivo de revertir la intervención y garantizar la correcta administración de un recurso estratégico para el desarrollo de Tierra del Fuego.