
El Mercosur y la Unión Europea firmaron este sábado el histórico acuerdo comercial en Paraguay
Tras casi 25 años de negociaciones, ambos bloques rubricaron en Asunción el tratado que crea la zona de libre comercio más grande del mundo, marcando un hito político, económico y geopolítico.
El Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE) firmaron este sábado en Asunción, Paraguay, el acuerdo de asociación y libre comercio que pone fin a uno de los procesos de negociación más extensos de la historia reciente del comercio internacional.
La firma se realizó en el teatro José Asunción Flores del Banco Central de Paraguay, un escenario cargado de simbolismo: allí mismo nació el Mercosur en 1991, cuando el bloque estaba integrado originalmente por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
Presencias y ausencias en la firma
Del acto participaron casi todos los presidentes del Mercosur, con la excepción del mandatario brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva, quien se excusó de asistir debido a compromisos diplomáticos en su país con parte de la comitiva europea.
En representación de Argentina, el presidente Javier Milei celebró la rúbrica del tratado y afirmó que se trata de “el mayor logro del Mercosur desde su creación”. Además, remarcó que su gobierno continuará impulsando una estrategia de apertura comercial, buscando acuerdos con Estados Unidos, Japón, Emiratos Árabes Unidos y otros socios que compartan una visión de libertad de mercado.
Por su parte, Lula Da Silva sostuvo que el acuerdo representa “la respuesta del multilateralismo al aislamiento”, subrayando el valor político del entendimiento en un contexto global atravesado por tensiones comerciales y repliegues proteccionistas.
Un acuerdo de alcance global
El tratado crea una zona de libre comercio que abarca a más de 700 millones de personas, consolidándose como la más grande del mundo en términos poblacionales. Su eje central es la eliminación progresiva de aranceles para la mayor parte del intercambio de bienes y servicios entre ambos bloques.
Desde el Mercosur se destaca el potencial impacto en las exportaciones agroindustriales, mientras que para la Unión Europea el acuerdo facilita el acceso a mercados sudamericanos para bienes industriales, tecnología y servicios.
Además del capítulo comercial, el acuerdo incorpora compromisos en cooperación política, inversiones, desarrollo sostenible y mecanismos de diálogo institucional permanente.
Ratificación y desafíos pendientes
Pese a la firma, el tratado aún no entra en vigencia. Deberá ser aprobado por los parlamentos nacionales del Mercosur y por el Parlamento Europeo, un proceso que podría extenderse y que mantiene abiertas resistencias internas, especialmente en algunos países europeos.
Sectores agrícolas de la UE continúan expresando objeciones vinculadas a la competencia externa y a los estándares ambientales, lo que anticipa un debate intenso durante la etapa de ratificación.
Un giro estratégico para ambos bloques
La firma del acuerdo Mercosur–Unión Europea constituye no solo un hecho económico, sino también un mensaje político y estratégico. Ambas regiones buscan reafirmar el multilateralismo, fortalecer los vínculos entre bloques y posicionarse frente a un escenario internacional cada vez más fragmentado.
Con la rúbrica concretada este sábado en Paraguay, el acuerdo deja atrás décadas de negociaciones y abre una nueva etapa, cuyo impacto real dependerá ahora de su aprobación legislativa y de su implementación efectiva.