
José Luis Iglesias: “El futuro de acá a fin de año y el año que viene para Río Grande no va a ser mejor”
El presidente de la Cámara de Comercio advirtió por la caída del consumo y el empleo. Reclamó proyectos de desarrollo a largo plazo y sostuvo que las medidas de asistencia solo contienen la crisis.
La caída del consumo, la pérdida de puestos de trabajo y las dificultades que atraviesa el comercio de Río Grande volvieron a poner al sector en la búsqueda de medidas que permitan aliviar una situación que, según advirtió el presidente de la Cámara de Comercio, José Luis “Gigi” Iglesias, dejó de ser una preocupación a futuro para convertirse en un problema del presente.
En conversación con Guillermo Lacaze en FM La Isla, Iglesias reconoció la utilidad de los mecanismos de asistencia que se vienen gestionando para comercios y empresas, pero sostuvo que tienen un alcance limitado frente a un problema económico mucho más profundo.
“El fondo de la discusión es que no hay plata”, resumió. El dirigente enumeró entre las causas la caída de la facturación y el consumo y la pérdida de fuentes laborales, con un impacto particularmente fuerte en el norte de Tierra del Fuego.
“Hasta dónde soporta la ciudad”
Iglesias sostuvo que el deterioro que durante el último tiempo se analizaba como una posibilidad ya está afectando directamente la actividad económica de Río Grande.
“Ahora se llega a otra situación, es hasta dónde soporta la ciudad”, planteó. Según explicó, inicialmente podía preverse una reducción del empleo que terminaría repercutiendo sobre la rentabilidad de empresas y comercios, pero “toda esa discusión que iba a ser a futuro es el presente actual”.
El presidente de la Cámara señaló que las medidas implementadas hasta ahora funcionan fundamentalmente como herramientas de contención. Prórrogas, planes de pago o líneas de asistencia pueden evitar que determinadas situaciones se agraven de manera inmediata, pero no solucionan la falta de actividad.
En ese contexto, describió una imagen que, a su entender, resume lo que ocurre actualmente en el centro comercial: “Uno mira al costado y nadie vende, uno ve mucha gente en la calle pero no ve a nadie en los negocios”.
Una crítica que alcanza a Nación y a la dirigencia fueguina
Iglesias reconoció el impacto del escenario económico nacional, pero sostuvo que eso no exime a la dirigencia provincial de discutir qué herramientas podía haber desarrollado Tierra del Fuego para afrontar una crisis que, según afirmó, era previsible.
El dirigente recordó que desde el sector privado venían advirtiendo sobre los problemas que podía generar una reducción de la actividad fabril y cuestionó la falta de planificación para enfrentar ese escenario. “Estamos siempre atrás del accidente”, señaló al reclamar políticas de largo plazo y mecanismos capaces de amortiguar los períodos de caída de la actividad.
En ese análisis mencionó el impacto simultáneo de distintas situaciones sobre Río Grande y sostuvo que pensar que la ciudad puede continuar funcionando de la misma manera cuando se reducen fuentes importantes de actividad “es ajeno a la realidad”.
“¿Cuál es el proyecto nuestro?”
Uno de los cuestionamientos centrales de Iglesias estuvo dirigido a la falta de un proyecto de desarrollo para Tierra del Fuego. El dirigente explicó que, por su participación en encuentros nacionales de cámaras empresariales, mantiene contacto con representantes de distintas provincias y observa que, aun atravesando dificultades, otras jurisdicciones tienen proyectos sobre los cuales intentan construir una perspectiva económica.
Mencionó los casos de Río Negro, San Juan, Catamarca, Chubut y Santa Cruz y contrastó esas experiencias con Tierra del Fuego. “En todos lados hay proyectos hacia adelante. ¿Cuál es el proyecto que vos ves hacia futuro en Río Grande? O sea, o en Tierra del Fuego?”, planteó.
Iglesias aclaró que esos proyectos pueden concretarse o no, pero consideró fundamental que exista una propuesta sobre la cual discutir el desarrollo. “¿Cuál es el proyecto nuestro? No lo veo, capaz que existe, pero no lo comunican”, afirmó, y recordó que la provincia cuenta con un régimen especial que debería contribuir a generar herramientas y recursos para ese objetivo.
Para el dirigente, reducir la discusión a determinar responsabilidades políticas tampoco ofrece una salida. “Lo que tenemos que discutir son proyectos, son ver qué salida le damos a la economía de Tierra del Fuego”, sostuvo.
Turismo, integración regional y alternativas para el norte
Entre las alternativas en las que trabaja la Cámara, Iglesias anticipó una próxima reunión con representantes de Chile para continuar impulsando la Ruta del Fuego, una propuesta orientada a mejorar el posicionamiento turístico de la zona.
También mencionó la posibilidad de avanzar en una aduana común y otras iniciativas que permitan generar actividad. Sin embargo, diferenció esos proyectos puntuales de las grandes inversiones capaces de modificar estructuralmente la economía provincial.
Su planteo volvió así sobre la necesidad de definir hacia dónde pretende avanzar Tierra del Fuego y qué actividades pueden generar empleo ante el retroceso de sectores que históricamente tuvieron un peso central en la economía de Río Grande.
“Ganar, ¿para qué?”
Iglesias cuestionó además que buena parte de la discusión política permanezca concentrada en la disputa electoral sin presentar propuestas económicas concretas.
“Acá faltan propuestas de proyectos políticos y económicos realizables, que se conozcan”, sostuvo. Para el dirigente, no alcanza con discutir quién conducirá la provincia si no se explica previamente qué pretende hacerse desde el Gobierno. “La política se enmarca entre ellos en tratar de ver quién conduce, porque yo tengo que ganar. ¿Ganar para qué?”, cuestionó.
En ese contexto lanzó una de sus advertencias más fuertes: “El futuro de lo que viene, de acá a fin de año y el año que viene, para Río Grande no va a ser mejor”. Iglesias recordó además distintos proyectos anunciados durante décadas que finalmente no se concretaron y cuestionó que muchas de esas propuestas reaparezcan periódicamente durante las campañas electorales.
Reclamo por controles con mayor acompañamiento al comercio
Sobre el final de la conversación, Iglesias se refirió también a la situación de un comerciante de Río Grande cuyo reclamo ante una inspección municipal se había difundido públicamente.
Sin entrar a discutir si existía o no una infracción, puso el foco en cómo deben actuar los funcionarios frente a comercios que ya atraviesan una situación económica delicada. A su entender, los controles deberían tener también una función orientativa y ayudar a corregir los incumplimientos cuando sea posible.
“Vos estás para eso, no para poner una multa”, afirmó, y pidió que las inspecciones tengan un carácter constructivo: señalar qué está mal, explicar cómo corregirlo y acompañar al comerciante para regularizar su situación.
Iglesias cerró con una advertencia sobre el clima social que observa en la ciudad y la necesidad de que los funcionarios tengan mayor empatía al intervenir. “La gente está muy caliente. A la gente no le cabe un lío más”, resumió.