
Las ventas por el Día del Padre cayeron 0,3% y acumulan cuatro años en baja
Según un relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas retrocedieron frente a 2025 pese a las promociones y facilidades de pago. El ticket promedio fue de $78.986 y las compras se concentraron en artículos económicos y ofertas.
Las ventas minoristas por el Día del Padre registraron una caída interanual del 0,3% a precios constantes, según informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). El resultado extendió a cuatro años consecutivos la tendencia negativa para una de las fechas comerciales más importantes del calendario.
De acuerdo con el relevamiento realizado entre el 19 y el 20 de junio en 189 comercios de todo el país, más del 80% de los negocios apeló a promociones especiales, descuentos y facilidades de pago para intentar impulsar las ventas. Sin embargo, el comportamiento de los consumidores continuó marcado por la cautela y la búsqueda de precios accesibles.
El ticket promedio alcanzó los $78.986, mientras que gran parte de las operaciones se concentró en productos económicos, artículos en oferta y compras financiadas con tarjeta de crédito.
Cuatro años consecutivos de resultados negativos
La caída de este año se suma a una tendencia que se viene profundizando en los últimos años. Según los datos de CAME, las ventas por el Día del Padre acumulan cuatro años consecutivos en terreno negativo.
Tras el retroceso del 10,2% registrado en 2024 y la baja del 1,7% en 2025, la contracción del 0,3% en 2026 refleja que el consumo continúa sin mostrar señales claras de recuperación en fechas comerciales clave.
Desde la entidad señalaron que, si bien hubo movimiento en los comercios, gran parte de los consumidores priorizó el cuidado del presupuesto familiar y postergó compras de mayor valor.
Un impacto moderado en los comercios
Al consultar a los comerciantes sobre el impacto de la fecha, el 38,1% consideró que el Día del Padre tuvo un efecto moderado sobre las ventas.
Otro 36,5% señaló que la celebración aportó algo de movimiento, aunque insuficiente para modificar el panorama general de actividad.
En tanto, apenas el 7,4% de los encuestados sostuvo que la fecha fue determinante para impulsar las ventas, mientras que el 18% afirmó que no tuvo ningún impacto en su facturación.
Los rubros que crecieron y los que cayeron
A nivel sectorial, cuatro de las seis categorías relevadas lograron cerrar la fecha con resultados positivos.
Los mejores desempeños correspondieron a Indumentaria y Librería, ambos con un crecimiento del 2,1% interanual. También mostraron variaciones positivas Electrodomésticos, artefactos del hogar y equipos de audio y video con un avance del 0,8%, y Calzado y marroquinería, que registró una mejora del 0,4%.
En contraste, los mayores retrocesos se observaron en Equipos periféricos, accesorios y celulares, con una caída del 6,1%, y en Cosméticos y perfumería, que disminuyó 3,8% respecto del año pasado.
Financiamiento, promociones y consumidores más cautos
El informe destacó que las principales herramientas utilizadas por los comercios para incentivar las ventas fueron la financiación con tarjetas de crédito, los descuentos por pago en efectivo, promociones bancarias y rebajas sobre productos seleccionados.
Sin embargo, los testimonios recogidos durante el relevamiento reflejaron una constante en prácticamente todos los rubros: los consumidores concentraron sus compras en productos más económicos, buscaron ofertas y, en muchos casos, recurrieron al crédito para concretar sus regalos.
Para CAME, el comportamiento observado durante esta edición del Día del Padre confirma que el consumo continúa atravesando un escenario de fragilidad, donde las promociones ayudan a sostener la actividad, pero no alcanzan para revertir completamente la cautela de los hogares frente al contexto económico actual.