
Melella cruzó al diputado Rodríguez por sus críticas a la industria fueguina: “No les importa que los trabajadores pierdan sus empleos”
El gobernador cuestionó las declaraciones del diputado nacional de La Libertad Avanza, quien sostuvo que la industria fueguina no genera empleo genuino. Defendió el modelo productivo provincial y advirtió sobre las consecuencias sociales de la desindustrialización.
El gobernador de Tierra del Fuego, Gustavo Melella, respondió a las declaraciones del diputado nacional de La Libertad Avanza, Miguel Rodríguez, quien cuestionó el modelo industrial de la provincia y sostuvo que la actividad no constituye empleo genuino. El mandatario rechazó esa postura y advirtió sobre las consecuencias que tendría para miles de trabajadores y sus familias el debilitamiento de la producción fueguina.
“Esto es otro ataque directo a los vecinos, no les importa su situación, que pierdan su empleo, que crezca la desocupación y la pobreza. Está más que claro que no quieren un desarrollo industrial, porque lo único que han hecho es golpear a la industria y el sector de las pymes”, expresó Melella.
El Gobernador cuestionó especialmente que esas declaraciones provengan de un representante de Tierra del Fuego en el Congreso Nacional y consideró que desconocen el impacto económico y social de la industria en la provincia.
“Me preocupa escuchar este tipo de declaraciones, sobre todo cuando provienen de alguien que tiene la responsabilidad de representar a Tierra del Fuego y a los fueguinos en el Congreso de la Nación. Hablar de la industria con semejante liviandad es desconocer lo que significa para nuestra provincia, para nuestra historia y, fundamentalmente, para miles de familias que viven de ella”, sostuvo.
La defensa de la industria y su impacto en el empleo
Melella planteó que el debate sobre el régimen industrial fueguino no puede limitarse a los costos económicos o los beneficios fiscales, sin considerar los puestos de trabajo y las actividades que dependen de las fábricas.
“La industria fueguina siempre fue soberanía. Y hoy, más que nunca, es trabajo, es futuro y es la posibilidad que nuestros hijos puedan desarrollarse en esta tierra. Detrás de cada fábrica hay trabajadores, hay familias, hay comercios, hay proveedores, hay pequeñas y medianas empresas y hay una economía que se mueve. No estamos hablando de un eslogan: estamos hablando de la vida cotidiana de miles de fueguinos”, afirmó.
En ese sentido, cuestionó las posiciones que presentan la reducción de la actividad industrial como una alternativa de desarrollo económico y defendió la necesidad de sostener la producción nacional.
“Lo preocupante es que hoy algunos pretendan defender la desindustrialización de la Argentina como si fuera una política de desarrollo. Ningún país construye un futuro mejor resignando su capacidad de producir, de generar valor agregado y de crear empleo. Los países que se desarrollan fortalecen su industria, invierten en conocimiento, incorporan tecnología y defienden sus capacidades productivas. No destruyen lo que les costó décadas construir”, manifestó.
Diversificar la economía sin reemplazar la industria
El mandatario también se refirió a la necesidad de ampliar la matriz productiva de Tierra del Fuego, mediante el crecimiento del turismo, la pesca, los hidrocarburos y otras actividades económicas. Sin embargo, rechazó que ese proceso deba implicar el abandono de la producción industrial.
“Por supuesto que queremos más turismo, más pesca, más producción de gas, más desarrollo energético y nuevas actividades que generen oportunidades. Estamos trabajando para lograrlo. Queremos una provincia con una matriz productiva cada vez más amplia. Pero una cosa es diversificar y otra muy distinta es pretender que para desarrollar esos sectores tengamos que abandonar nuestra industria. No hay ninguna contradicción entre producir, industrializar, generar energía y desarrollar el turismo. Todo eso puede y debe formar parte de un mismo proyecto de provincia”, enfatizó.
Melella insistió en que cualquier discusión sobre el futuro del régimen industrial debe contemplar las consecuencias sobre los trabajadores, los comercios y los proveedores que integran la cadena productiva fueguina.
“Cuando se habla de cerrar fábricas, de quitar beneficios o de que la industria no genera empleo genuino, hay que tener la responsabilidad de explicar qué pasa con esos trabajadores, con sus familias, con los comercios de nuestras ciudades y con toda la cadena productiva. No se puede hablar de desarrollo mirando solamente una planilla de Excel y dejando de lado la realidad de la gente”, advirtió.
El cuestionamiento a la representación política de Tierra del Fuego
Hacia el cierre de sus declaraciones, el Gobernador volvió a vincular la defensa de la industria con el empleo, la soberanía y las posibilidades de desarrollo de la provincia.
“Algunos parecen no entenderlo y prefieren mirar para otro lado, pero nosotros tenemos muy claro qué significa defender Tierra del Fuego. No es solamente defender una actividad económica: es defender el trabajo, la soberanía, el arraigo y las oportunidades de nuestra gente. La industria fueguina -insistió- no es un privilegio ni un eslogan; es parte de nuestro presente y tiene que seguir siendo parte de nuestro futuro”, expresó.
Finalmente, dirigió un nuevo cuestionamiento a quienes representan a la provincia en el Congreso y respaldan posiciones contrarias al actual modelo industrial.
“Necesitamos dirigentes que conozcan la realidad de nuestra provincia, que entiendan lo que pasa en cada hogar cuando se pierde un puesto de trabajo y que defiendan los intereses de los fueguinos. Porque representar a Tierra del Fuego en el Congreso significa defender a su gente, su producción y sus posibilidades de desarrollo, no acompañar discursos que ponen en riesgo todo lo que hemos construido”, concluyó.