
Melella promulgó la ley que deja sin efecto la reforma constitucional
La norma fue registrada como Ley Provincial N° 1626 y deroga la Ley 1529, que había declarado la necesidad de reformar parcialmente la Constitución fueguina. La promulgación llegó luego de la insistencia legislativa tras el veto del Ejecutivo.
El gobernador Gustavo Melella promulgó finalmente la ley que deja sin efecto el proceso de reforma parcial de la Constitución de Tierra del Fuego, luego de que la Legislatura provincial insistiera con la derogación tras el veto aplicado por el Poder Ejecutivo.
La norma quedó registrada como Ley Provincial N° 1626 y fue publicada este 10 de junio en el Boletín Oficial. A través de ella se deroga formalmente la Ley Provincial N° 1529, que había declarado la necesidad de avanzar con una reforma parcial de la Carta Magna fueguina.
La decisión marca un nuevo capítulo dentro de uno de los debates políticos e institucionales más intensos que atravesó la provincia durante los últimos meses.
El recorrido legislativo
La Legislatura provincial había aprobado inicialmente la derogación de la Ley 1529 el pasado 30 de abril, en una sesión que reflejó un fuerte cambio político respecto del proceso de reforma constitucional impulsado originalmente desde el propio oficialismo.
Posteriormente, el Poder Ejecutivo resolvió vetar la norma argumentando cuestionamientos sobre la validez del procedimiento y defendiendo la continuidad del proceso reformador.
Sin embargo, el Parlamento provincial volvió a tratar la iniciativa y el 22 de mayo insistió con la derogación, utilizando las facultades previstas constitucionalmente para rechazar el veto del Ejecutivo.
Con esa insistencia legislativa, el Gobierno provincial quedó obligado a promulgar la ley, lo que finalmente ocurrió con la firma del propio gobernador Gustavo Melella.
Un debate político, judicial y social
La discusión sobre la reforma constitucional atravesó durante meses distintos planos políticos, judiciales e institucionales en Tierra del Fuego.
El proyecto original impulsado por el Gobierno provincial había generado debates sobre la oportunidad de avanzar con modificaciones en la Constitución fueguina, la cantidad de artículos alcanzados y los alcances de la convocatoria.
Además, el proceso derivó en distintas presentaciones judiciales y tensiones políticas entre sectores oficialistas y opositores, tanto dentro como fuera de la Legislatura.
La promulgación de la Ley 1626 deja sin efecto la herramienta legislativa que habilitaba la reforma constitucional, aunque todavía podrían continuar abiertos algunos planteos vinculados al recorrido judicial que tuvo el proceso durante los últimos meses.