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Milei anunció la construcción de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego

El Presidente anunció un DNU para ampliar los recursos de Defensa con el objetivo prioritario de construir la Base Naval Integrada y reforzar las telecomunicaciones. La medida forma parte de una nueva estrategia sobre Malvinas y el Atlántico Sur que incluye sanciones por el proyecto Sea Lion y una ley de defensa de la soberanía.

Milei anunció la construcción de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego

El Presidente anunció un DNU para ampliar los recursos de Defensa con el objetivo prioritario de construir la Base Naval Integrada y reforzar las telecomunicaciones. La medida forma parte de una nueva estrategia sobre Malvinas y el Atlántico Sur que incluye sanciones por el proyecto Sea Lion y una ley de defensa de la soberanía.

El presidente Javier Milei anunció la construcción de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego como una de las principales medidas de la nueva estrategia del Gobierno nacional para fortalecer la presencia argentina en el Atlántico Sur y el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas.

Durante una cadena nacional, el mandatario informó que firmará un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) para ampliar los recursos del Ministerio de Defensa, con dos destinos prioritarios: la construcción de la infraestructura naval en Tierra del Fuego y el incremento de las capacidades nacionales en telecomunicaciones.

“Además, firmaremos hoy mismo un decreto de necesidad y urgencia para ampliar los recursos del Ministerio de Defensa con el fin prioritario de construir una base naval integrada en Tierra del Fuego e incrementar nuestras capacidades en telecomunicaciones”, anunció Milei.

El Presidente ubicó a la futura base dentro de la estrategia geopolítica argentina para la región y sostuvo: “Esta base nos convertirá en el Polo logístico más importante del Atlántico Sur y será fundamental para la proyección geopolítica de la Argentina”.

El Atlántico Sur como cuestión de seguridad nacional

El anuncio sobre la Base Naval Integrada estuvo acompañado por una definición más amplia acerca del papel que el Gobierno pretende asignarle al Atlántico Sur y la Antártida dentro de su política de seguridad nacional.

Milei sostuvo que la seguridad no debe limitarse a la defensa física del territorio, sino que comprende también la economía, los recursos estratégicos, la infraestructura, las telecomunicaciones y la capacidad militar del país.

Proteger el Atlántico Sur también es una cuestión de seguridad nacional”, afirmó. En ese sentido, planteó que el escenario internacional está atravesado por una creciente competencia por recursos naturales y consideró que la Antártida será uno de los principales espacios de interés durante las próximas décadas.

“Quien tenga mayor proyección sobre el Atlántico Sur estará en una mejor posición para defender sus intereses”, sostuvo el mandatario, quien afirmó que asegurar la presencia argentina en la región constituye una cuestión estratégica para el país.

Sea Lion, el proyecto que Milei calificó como una amenaza urgente

La decisión de avanzar con la infraestructura militar en Tierra del Fuego fue anunciada dentro de un paquete de medidas vinculadas con Malvinas, cuyo eje inmediato es el avance del proyecto petrolero Sea Lion, operado por Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration en la Cuenca Malvinas Norte.

Según Milei, el Gobierno determinó que el emprendimiento tiene previsto comenzar la explotación petrolera offshore “en algún momento de los próximos meses”.

“Si hoy no actuamos con firmeza y celeridad, en pocos meses tendrán la capacidad material de apropiarse de las reservas de petróleo que yacen bajo nuestro mar, algo que no había ocurrido nunca antes hasta ahora”, advirtió.

El Presidente sostuvo que Sea Lion no es el único proyecto que avanza bajo autorización británica y calificó la situación como un “peligro claro y urgente” para los intereses estratégicos argentinos. “No lo vamos a permitir. La Argentina no se quedará de brazos cruzados”, afirmó.

Sanciones contra las empresas que operen en Malvinas

Como parte de la respuesta, Milei anunció que el Gobierno utilizará herramientas diplomáticas, económicas, judiciales y legales contra empresas y otros actores involucrados en actividades desarrolladas en las islas sin autorización argentina.

Informó que Cancillería ya envió cerca de 180 notas de desaliento a empresas y a más de 29 países vinculados con distintos proyectos y anticipó la firma de un decreto destinado a agilizar los procedimientos sancionatorios contemplados en la Ley 26.659.

Las medidas alcanzarán no solamente a las compañías que participen directamente, sino también a accionistas, directores y proveedores. El Gobierno buscará inhabilitar para operar en territorio argentino a quienes estén involucrados directa o indirectamente en proyectos en Malvinas sin autorización nacional.

“Quienes operan en nuestras Islas a espaldas del gobierno argentino tendrán que elegir entre una apuesta ilegal, en un territorio disputado, y una operación rentable y segura en un país soberano con reglas claras y previsibilidad. No se pueden hacer las dos cosas”, afirmó.

Una ley de defensa de la soberanía nacional

Milei anunció además el envío con carácter urgente al Congreso de un proyecto de ley de defensa de la soberanía nacional, que tendrá tres ejes.

El primero será modificar la Ley 26.659 para endurecer las sanciones y penas contra las compañías vinculadas con operaciones no autorizadas en Malvinas. Las mismas penalidades se extenderán a los proveedores y se impedirá a los infractores contratar en territorio argentino, tanto con el sector público como con privados. También se contempla, cuando corresponda, la aplicación del juicio en ausencia.

El segundo eje será la creación de un Consejo de Seguridad Nacional, encargado de definir una política transversal y obligatoria para el Estado, articulando las áreas de Cancillería, Defensa, Inteligencia y Economía. También establecerá un marco para la protección de infraestructura crítica y para la seguridad aeroespacial y marítima.

Finalmente, el Ejecutivo pedirá al Congreso facultades para que el Consejo pueda responder mediante herramientas económicas y diplomáticas frente a actores estatales o privados que sean considerados una amenaza para la seguridad nacional.

“Las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho”

Al comienzo de su discurso, Milei reafirmó la posición argentina sobre las islas y sostuvo que “las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho. No hay discusión al respecto”. Recordó la ocupación británica de 1833 y rechazó el argumento de autodeterminación de los habitantes de las islas, a quienes definió como una población implantada en un territorio usurpado.

También reivindicó la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional y recordó que Naciones Unidas reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido y ha instado a ambos países a resolverla mediante negociaciones bilaterales.

“Malvinas es el futuro”

Hacia el cierre, el Presidente vinculó la construcción de una mayor capacidad económica y militar con las posibilidades de avanzar en el reclamo argentino.

Malvinas es el futuro. No es solamente una cuestión de nuestro pasado. Defender nuestra soberanía y recuperar nuestras islas requiere ser una nación políticamente relevante, económicamente influyente y militarmente respetable. No hay otro camino”, afirmó.

Finalmente, convocó a la dirigencia política, económica y social a construir una posición común sobre Malvinas, más allá de las diferencias con el Gobierno nacional.

“Podemos discutir sobre cualquier otra cosa, podemos discutir mis formas, podemos estar en desacuerdo sobre la política fiscal o cambiaria, pero este tema demanda una pausa, demanda que hagamos nuestras armas a un lado y mostremos un frente unido ante el mundo, como nación y como sociedad”, expresó.

Hay causas que están por encima de cualquier diferencia política. Malvinas es una de ellas”, concluyó.

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