
Milei es comparado con el Faraón por iglesias evangélicas: "No libera, oprime al pueblo"
Organizaciones religiosas cuestionaron duramente al Presidente por su gestión y lo instaron a "escuchar el clamor de quienes sufren". Señalaron que su modelo beneficia solo a los poderosos.
En un contundente documento, referentes de las iglesias evangélicas argentinas arremetieron contra el presidente Javier Milei, rechazando sus autocomparaciones con Moisés y, en cambio, equiparándolo con el Faraón del relato bíblico, símbolo de opresión y desprecio hacia los más vulnerables. La Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE), la Pastoral Social Evangélica y la Asociación de Iglesias Pentecostales (AIPA) firmaron una declaración titulada "No es Moisés... es como el Faraón", en respuesta a la participación del mandatario en la inauguración de un templo evangélico en Chaco.
Las entidades religiosas expresaron su "profunda preocupación" y exigieron al Presidente que abandone lo que calificaron como un estilo de gobierno autoritario y distante del sufrimiento popular. "Debe dejar de actuar como el Faraón y atender el grito de la gente que padece hambre, desempleo y abandono", sostuvieron. Enfatizaron que, lejos de encarnar la figura libertadora de Moisés, Milei impulsa medidas que perjudican a los sectores más frágiles: trabajadores precarizados, jubilados con ingresos insuficientes, pacientes sin acceso a medicamentos y científicos forzados a emigrar.
Fe y justicia social
El texto subraya que la verdadera fe cristiana no se reduce a discursos o rituales, sino que se demuestra mediante acciones concretas de amor al prójimo. "Si el Presidente quiere honrar los valores evangélicos, debe priorizar la justicia social, garantizar alimentos a los hambrientos y respetar a quienes estudian o trabajan dignamente", señalaron. Criticaron además su retórica divisiva: "El odio y la maldición no construyen; solo generan más enfrentamiento en una sociedad que clama por unidad".
Un modelo de "crueldad sistemática"
Las organizaciones detallaron una serie de políticas que, a su juicio, reflejan la dureza del Gobierno: el desmantelamiento de programas sociales, el recorte en subsidios para personas con discapacidad, la represión a manifestantes de la tercera edad y el desfinanciamiento de la educación pública y la ciencia. También mencionaron el deterioro en hospitales como el Garrahan, donde médicos altamente capacitados enfrentan condiciones laborales cada vez más precarias.
"Estas decisiones no son errores aislados, sino parte de un plan que transfiere riqueza a los sectores más poderosos, nacionales y extranjeros", denunciaron. Cuestionaron, además, la apertura indiscriminada a las importaciones, que amenaza con dejar en la ruina a pequeños productores y comerciantes locales.
La violencia de las palabras
El comunicado también repudió el lenguaje "agresivo y soez" utilizado por Milei y sus aliados mediáticos, algo que consideran inédito en un mandatario democrático. "Sus insultos y descalificaciones no aportan paz, sino que encienden los ánimos y profundizan las grietas", advirtieron.
Un llamado al cambio
Citando el Libro del Éxodo, las iglesias recordaron que Dios escuchó el lamento de los oprimidos y envió a Moisés para liberarlos. "Hoy, Argentina necesita líderes que alivien el dolor del pueblo, no que lo incrementen", concluyeron. La pregunta que dejaron flotando es clara: ¿Milei elegirá seguir siendo el Faraón o, finalmente, escuchará el clamor de su gente?