
Perez atribuyó el cambio de Milei sobre Malvinas al cálculo electoral: “Es una cuestión de oportunismo político”
En FM La Isla, el intendente de Río Grande sostuvo que el cambio de posición responde a un interés electoral y cuestionó la falta de acciones previas frente a la explotación en Malvinas. También reclamó que la Base Naval Integrada quede exclusivamente bajo control argentino y vinculó soberanía con industria, empleo, arraigo y desarrollo fueguino.
El intendente de Río Grande, Martín Perez, profundizó sus cuestionamientos al cambio de posición del presidente Javier Milei sobre Malvinas y el Atlántico Sur y consideró que detrás del nuevo discurso existe un componente electoral. En diálogo con Guillermo Lacaze en FM La Isla, sostuvo que la defensa de la soberanía debe analizarse a partir de las decisiones concretas del Gobierno nacional y volvió a vincularla con el desarrollo productivo y el arraigo en Tierra del Fuego.
Perez retomó el contraste que había planteado luego de conocerse la modificación del proceso productivo de aires acondicionados. “Ayer Milei habló de Malvinas y de soberanía, y hoy el Gobierno publicó una resolución que establece un nuevo proceso productivo para aire acondicionado, que va a estar golpeando directamente a nuestra industria y a nuestros puestos de trabajo”, señaló.
El intendente recordó además posiciones anteriores de Milei respecto de Margaret Thatcher y los habitantes de las islas, así como decisiones nacionales vinculadas con tierras estratégicas de las Fuerzas Armadas. En ese contexto, consideró que el Presidente decidió modificar su discurso después de que la cuestión Malvinas volviera a adquirir una fuerte centralidad pública.
“Una cuestión de oportunismo político”
Al analizar las razones del cambio, Perez fue directo: “La primera, a mi modo de ver, es una cuestión de oportunismo político”. Según planteó, lo ocurrido durante el Mundial generó “una efervescencia” alrededor de la causa Malvinas mientras el Presidente aparecía alejado de esa posición.
“Creo que Trump parecía más malvinero que el propio presidente. Vaya paradoja”, ironizó.
Para Perez, además de ese factor existe una intención electoral detrás de la nueva posición. “Claramente la utilización o el intento de utilización de esta causa para buscar algún rédito político electoral el año que viene, en las próximas elecciones”, afirmó. Consultado sobre si podía tratarse del comienzo de la campaña electoral, respondió: “Sí, sí, sí, es muy probable. Yo creo que es una cuestión estrictamente de interés electoral en esto”.
El intendente contrapuso esa lectura con lo ocurrido previamente con las empresas vinculadas a la explotación hidrocarburífera en Malvinas. Recordó que en diciembre pasado las compañías anunciaron el comienzo de sus operaciones y cuestionó que el Gobierno nacional no hubiera actuado entonces.
“El Gobierno nacional no hizo absolutamente nada al respecto”, afirmó. Según Perez, desde Río Grande venían denunciando la situación y Nación “no envió un solo exhorto a las empresas” para exigir el cese de sus actividades. Por eso, consideró llamativo que ahora se anuncien medidas que, además, se apoyan en legislación ya existente.
La condición de Perez para la Base Naval Integrada
Perez también se refirió a la Base Naval Integrada proyectada en Ushuaia y marcó una condición central para acompañar el proyecto: que permanezca exclusivamente bajo control argentino.
“Nosotros no vemos con desagrado” la iniciativa, señaló, “siempre y cuando quede bien claro, específicamente claro, de que ninguna potencia extranjera va a tener algún tipo de participación en esa base integrada que tiene que corresponderle exclusivamente a las Fuerzas Armadas de nuestro país”.
En ese tramo de la entrevista también planteó interrogantes sobre el origen del nuevo posicionamiento presidencial. “El discurso parece escrito en otro lado, esto hay que decir la verdad también”, sostuvo, y diferenció entre una dimensión doméstica, que vinculó con el calendario electoral, y otra relacionada con la política exterior y la relación entre Estados Unidos y el Reino Unido.
“Es incompatible pensar la defensa de la soberanía sin el desarrollo de Tierra del Fuego”
La discusión avanzó luego hacia las condiciones económicas, productivas y demográficas necesarias para sostener la presencia argentina en Tierra del Fuego. Allí Perez volvió a colocar al empleo y al arraigo como componentes de la soberanía.
“Si se está atravesando un proceso de despoblamiento y de desmembramiento del aparato productivo local, eso no es defensa de la soberanía, claramente”, afirmó.
El intendente recordó que el desarrollo de Tierra del Fuego respondió históricamente a una visión estratégica de ocupación y presencia efectiva en el territorio. Por eso, sostuvo: “Es incompatible pensar la defensa de la soberanía nacional sin pensar en el desarrollo de Tierra del Fuego”.
En ese marco volvió a cuestionar la modificación del proceso productivo de los aires acondicionados. Para Perez, significa “menos trabajo, menos arraigo, menos desarrollo, menos valor agregado”.
“No hay posibilidad de desarrollo de soberanía sin fortalecer el desarrollo de Tierra del Fuego”, resumió.
El puerto de Río Grande, fuera de la agenda nacional
Perez incorporó además a esa discusión la necesidad de avanzar con un puerto para Río Grande y la zona norte de la provincia, un proyecto que consideró estratégico tanto para ampliar la matriz económica como para fortalecer la presencia argentina en el mar.
Aunque reconoció que el proyecto parece haber desaparecido de las prioridades nacionales, remarcó que no debe ocurrir lo mismo a nivel local: “De la agenda nacional, seguro. No tiene que caer de nuestra agenda”.
Según explicó, el puerto debe permanecer como una prioridad porque significa “presencia de Tierra del Fuego en el Mar Argentino”, permite ampliar las posibilidades de desarrollo y forma parte de la proyección hacia la Antártida.
FAMP: “Nos dijeron que nos olvidáramos del Fondo”
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP), luego de conocerse la designación de nuevas autoridades.
Perez señaló que no conoce personalmente a los nuevos integrantes del directorio, tres funcionarios del Ministerio de Economía que no son de Tierra del Fuego, y confirmó que desde Nación se comunicaron con el Municipio para informar los cambios.
Según explicó, les indicaron que a partir de las nuevas designaciones “posiblemente se ordenen y reactiven los expedientes que estaban en ejecución en este fondo para las próximas semanas”.
El intendente dijo esperar que efectivamente ocurra, ya que Río Grande mantiene obras en ejecución dentro del sector industrial y otros proyectos presentados que necesitan financiamiento.
Sin embargo, fue muy crítico con la caracterización que le habían transmitido sobre los nuevos directores: “Las respuestas que tuvimos fueron bastante lapidarias: nos dijeron que eran funcionarios de medio pelo, sin decisión, sin iniciativa, que solamente se cumplía para reemplazar un decreto con otro... pero que lapidariamente nos olvidáramos del Fondo de Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina, lo cual implicaba olvidarse de 300 y pico de millones de dólares que son los que cuenta el fondo hoy por hoy”.
Además, cuestionó la decisión nacional de eliminar los aportes obligatorios de las empresas al Fondo. Perez recordó que el instrumento había sido concebido precisamente para lograr que parte de los beneficios obtenidos por las compañías radicadas en Tierra del Fuego se tradujeran en nuevas inversiones y diversificación productiva.
“Ese objetivo fue dinamitado por el Gobierno nacional”, sostuvo.
Buscarán sumar a las ciudades costeras de la Patagonia
Finalmente, Perez adelantó que Río Grande buscará involucrar a otras ciudades costeras patagónicas en las acciones frente al avance petrolero en Malvinas.
El intendente recordó la presentación realizada ante el Juzgado Federal de Río Grande contra empresas vinculadas con la explotación hidrocarburífera y señaló que el objetivo es sumar respaldo político e institucional desde distintos municipios de la región.
“La idea también tiene que ver con eso, con sumar a las ciudades costeras de la Patagonia para poder expresar también nuestro rechazo, repudio y sumarnos a esa iniciativa judicial”, explicó.
Perez remarcó que la explotación proyectada se encuentra a unos 200 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, en una zona compleja desde el punto de vista operativo, y vinculó el riesgo ambiental con la defensa de los intereses argentinos.
“Es nuestro Mar Argentino y está frente a nuestras costas, así que eso también tiene que ver con el cuidado del ambiente y eso tiene que ver también con la defensa de la soberanía”, concluyó.