
Pidieron llevar a juicio a cinco acusados por la tragedia del avión sanitario en Río Grande
La Fiscalía Federal solicitó que tres mecánicos, un inspector y un representante técnico sean juzgados por el accidente aéreo ocurrido en julio de 2022, en el que murieron cuatro personas. Una falla en el mantenimiento fue señalada como la causa del siniestro.
A más de cuatro años de la tragedia del avión sanitario que se estrelló en Río Grande, el fiscal federal Marcelo Rapoport solicitó la elevación parcial a juicio de cinco integrantes del taller aeronáutico Air Delta S.R.L., acusados de incumplir tareas de mantenimiento que, según las pericias, resultaron determinantes en el accidente ocurrido el 1° de julio de 2022.
El requerimiento fue presentado el pasado 8 de octubre ante el Juzgado Federal de Río Grande y alcanza a tres mecánicos, un inspector y un representante técnico de la empresa. Todos están procesados por el delito de accidente aéreo culposo agravado por la muerte de cuatro personas, en calidad de coautores, y permanecen en libertad. En caso de ser condenados, podrían recibir penas de entre uno y cinco años de prisión.
Una pieza de seguridad ausente, clave en la investigación
La acusación de la Fiscalía se apoya en las conclusiones de las pericias técnicas realizadas sobre el Learjet 35A, que identificaron como causa central del accidente la ausencia de locking clips, pequeñas piezas de seguridad destinadas a impedir que se aflojen los tensores de los cables de interconexión de los alerones.
De acuerdo con la investigación, la falta de estos dispositivos permitió que las vibraciones durante el vuelo provocaran el desenroscado de los tensores y la posterior desconexión de los cables. Esa falla habría ocasionado la pérdida de control de la aeronave durante el despegue, que terminó con su caída e incendio en inmediaciones del aeropuerto de Río Grande.
El ingeniero aeronáutico Miguel Cafaro, perito oficial que intervino junto con especialistas de la Fuerza Aérea Argentina, consideró que la ausencia de los clips fue determinante y calificó la omisión como una “falta gravísima, causante del accidente”.
Dos intervenciones de mantenimiento bajo investigación
La Fiscalía identificó irregularidades en dos órdenes de trabajo realizadas por Air Delta S.R.L. antes del accidente.
La primera, correspondiente al 28 de febrero de 2020, incluyó tareas de tensión de cables que, según la acusación, no fueron completadas correctamente porque no se instaló el dispositivo de bloqueo. La responsabilidad por esa intervención fue atribuida al mecánico que ejecutó el trabajo, al inspector encargado de verificarlo y al representante técnico que debía supervisar las tareas.
La segunda intervención tuvo lugar el 30 de noviembre de 2021, cuando se inspeccionaron los cables para comprobar que no presentaran daños ni desgaste. Sin embargo, tampoco se habría detectado ni corregido la ausencia de las piezas de seguridad. En este caso, la acusación alcanza a otros dos mecánicos, además del inspector y el representante técnico.
Para el fiscal Rapoport, las responsabilidades deben analizarse de manera individual, según las obligaciones específicas de cada trabajador dentro del proceso de mantenimiento. En su presentación sostuvo que “no nos encontramos ante un deber de cuidado común u homogéneo, sino ante deberes objetivos de cuidado específicos, delimitados y sucesivos”.
El representante del Ministerio Público Fiscal también rechazó los argumentos de los imputados respecto de una supuesta falta de claridad en el manual de mantenimiento, al considerar que los profesionales debían conocer la obligación de instalar esos dispositivos de seguridad.
El accidente que dejó cuatro víctimas
El 1° de julio de 2022, el Learjet 35A perteneciente a la empresa Flying America S.A. se disponía a realizar un vuelo sanitario desde el Aeropuerto Internacional Gobernador Ramón Trejo Noel de Río Grande hacia Buenos Aires.
Tras iniciar el despegue por la pista 26, la aeronave alcanzó pocos metros de altura, se inclinó hacia la izquierda y, aunque logró nivelarse momentáneamente, volvió a perder estabilidad antes de precipitarse a tierra. El impacto se produjo a unos 1.870 metros de la cabecera de pista y a 300 metros a la izquierda de su eje.
En el accidente fallecieron los cuatro ocupantes: el piloto Claudio Canelo, el copiloto Héctor Vittore, la enfermera Denise Torres García y el médico Diego Ciolfi. La aeronave quedó completamente destruida e incendiada.
Durante la investigación se examinaron las grabaciones de cabina, las comunicaciones con la torre de control, las condiciones meteorológicas, el funcionamiento de los motores y el combustible, además del historial de mantenimiento del avión.
Los procesamientos fueron confirmados por la Cámara Federal
Los cinco integrantes de Air Delta fueron procesados sin prisión preventiva el 20 de noviembre de 2025. Posteriormente, el 7 de julio de 2026, la Cámara Federal de Apelaciones de Comodoro Rivadavia confirmó esas decisiones, lo que permitió avanzar hacia la instancia de juicio.
Sin embargo, el tribunal resolvió revocar la situación procesal del socio gerente de la empresa, para quien dictó la falta de mérito y ordenó la realización de nuevas medidas de prueba.
Con el pedido presentado el 8 de octubre, la Fiscalía busca que los cinco trabajadores procesados respondan ante un tribunal por las presuntas omisiones en el mantenimiento de la aeronave. La elevación a juicio todavía debe ser resuelta por la Justicia Federal.