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Rivarola: "El monotributo ha perjudicado muchísimo a las obras sociales gremiales porque las desfinancia"

Daniel Rivarola, secretario general del Centro de Empleados de Comercio, advirtió sobre el desfinanciamiento que genera el monotributo, la deuda del Estado con el FONASA y el avance del sector privado de salud en Tierra del Fuego.

Rivarola: "El monotributo ha perjudicado muchísimo a las obras sociales gremiales porque las desfinancia"

Daniel Rivarola, secretario general del Centro de Empleados de Comercio, advirtió sobre el desfinanciamiento que genera el monotributo, la deuda del Estado con el FONASA y el avance del sector privado de salud en Tierra del Fuego.

La crisis de las obras sociales sindicales llegó al centro del debate sindical fueguino. Daniel Rivarola, secretario general del Centro de Empleados de Comercio (OSECAC), dialogó con el periodista Guillermo Lacaze en FM La Isla y trazó un diagnóstico severo: desfinanciamiento estructural, deudas del Estado nacional sin saldar y una progresiva privatización de la salud que ya es visible en la provincia.

El problema del monotributo: aportan el 15% de lo que aporta un trabajador en relación de dependencia

Rivarola fue preciso al explicar la brecha: "Hoy un monotributista está aportando al sistema 21.990 pesos por mes, y un trabajador de comercio está aportando más o menos 185.000 pesos por mes". Con 300.000 monotributistas a nivel nacional afiliados a OSECAC, la diferencia es insostenible: la obra social está obligada a brindar el Plan Médico Obligatorio (PMO) —y en muchos casos más— a quienes aportan una fracción ínfima.

"El monotributo ha sido una herramienta que a través de los años ha perjudicado muchísimo al funcionamiento de las obras sociales gremiales porque las desfinancia", subrayó. A esto se suma que, a diferencia de las prepagas, OSECAC no puede rechazar afiliados por condiciones preexistentes. "Nosotros no podemos hacer como las prepagas que te hacen un chequeo primero y te dicen, esta enfermedad no entra", señaló Rivarola, y explicó que en OSECAC cualquiera puede pedir el alta y atenderse de inmediato, sin restricciones por condiciones preexistentes.

Ante esa situación, una resolución reciente habilitó a las obras sociales a cerrar el ingreso de nuevos monotributistas. "Hoy no recibimos monotributistas", confirmó Rivarola, aunque aclaró que los 300 o 350 afiliados bajo esa categoría que ya tiene el gremio en Río Grande y Ushuaia no pueden ser dados de baja.

El Estado debe y no paga: fondos del FONASA retenidos

Otro eje central del diagnóstico apunta al incumplimiento del Estado nacional. Rivarola explicó que el Fondo Nacional de Obras Sociales (FONASA) retiene recursos destinados a cubrir enfermedades de alto costo —lo que el sistema denomina "catástrofes"— y no los reintegra. "Eso son millones y millones de pesos que el Estado no reintegra a las obras sociales, que después utilizan políticamente cuando dicen que le pasan plata a los gremios y los gremios se callan. No: es plata que es de la obra social."

Sobre la periodicidad de esos pagos, fue directo: "Cada dos años, un año, ocho meses, se tiran algo. Entonces en realidad es no pago o mal pago, absolutamente." Y agregó que durante el primer año y medio del actual gobierno, OSECAC no recibió ningún fondo de esa fuente.

A esto se agrega la falta de pago del aporte 931 por parte de empleadores: cuando una empresa no deposita las contribuciones patronales, la obra social pierde el ingreso pero sigue obligada a atender a los trabajadores. "El que no paga el 931 tiene bloqueadas sus cuentas por ARCA, pero mientras eso no funciona de manera tan acelerada, la obra social está obligada a seguir atendiendo como si no hubiera pasado nada."

Tierra del Fuego: entre el hospital desbordado y la clínica privada que crece

En la provincia, el impacto es concreto. Rivarola admitió que OSECAC tiene una clínica propia en Río Grande —"completa, pero vacía, sin atención al público"— porque los costos de sostenerla se volvieron inviables. La alternativa es derivar pacientes a Buenos Aires, y el propio Rivarola explica la paradoja: "Cuando evaluás una cirugía en zona, sale más barato el pasaje y estar en Buenos Aires, porque el centro es nuestro, el hotel es nuestro, el comedor es nuestro, y al irse medianamente empatado te sale un poco más barato sacar a una persona a operar en Buenos Aires."

El diagnóstico sobre el sistema provincial es inquietante. "En Tierra del Fuego tenemos una crisis que está en una situación compleja, a pesar de que todavía creo que estamos con la nariz fuera del agua. Podemos resolver lo cotidiano. Pero hay muchas situaciones que se nos complican."

Rivarola también señaló la dinámica de avance del sector privado: "Un dueño de una clínica muy importante me supo decir hace más de 20 años que va a seguir creciendo porque en la medida en que el hospital no funcione, él crece." Y citó el caso de Tolhuin como ejemplo: cuando el gobierno provincial instaló el hospital modular, enseguida se abrió una clínica privada a pocas cuadras. "Nadie me vino a decir cómo podemos reforzar el Modular de Tolhuin."

Una ley aprobada que nadie reglamentó

El dirigente recordó que en su paso por la Legislatura provincial impulsó y logró aprobar por unanimidad una ley que crea el Consejo de Obras Sociales de Tierra del Fuego, un espacio donde obras sociales gremiales, prepagas, salud pública y el hospital se sentarían a definir conjuntamente los valores de las prestaciones y el modelo sanitario provincial. "La ley fue aprobada, el Ejecutivo provincial nunca la reglamentó, nunca nos pudimos sentar." Para Rivarola, ese consejo sigue siendo una herramienta clave: "A veces por trabajar separado gastamos dos veces en lo mismo."

"Este gobierno mira tanto a Estados Unidos que sueña con el seguro de salud yanqui"

Al cierre, Rivarola no esquivó la lectura política: "Yo creo que este gobierno mira tanto a Estados Unidos que sueña con el seguro de salud que tienen los yanquis, donde todo el mundo está a un solo lado. Y después, como es la Argentina, no vamos a poder sostener los mismos centros y se van a volver a quedar con el dinero de los trabajadores." Y graficó la dimensión humana del problema: "A veces, lamentablemente, la discusión se da con el paciente enfermo y con los familiares que están atravesando esa situación. Uno puede explicar 20 millones de cosas y tener la razón, pero el familiar del enfermo no puede comprenderla: quiere que su familia se cure."

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