
Rivarola: "Se toma como un hecho natural la precariedad, la falta de empleo, el sobrevivir como podamos"
El secretario general del Centro de Empleados de Comercio advirtió sobre la normalización de la precariedad laboral, la fragmentación del movimiento gremial y la ausencia de convocatoria tanto de la CGT como del sector político.
La crisis del empleo en Río Grande tiene una dimensión que preocupa al secretario general del Centro de Empleados de Comercio (CEC), Daniel Rivarola, más que los números: la naturalización. Rivarola dialogó con el periodista Guillermo Lacaze en FM La Isla y planteó un diagnóstico que va más allá de los despidos y las suspensiones.
La naturalización como el mayor peligro
"Lamentablemente creo que se toma como un hecho natural la precariedad, la falta de empleo, el sobrevivir como podamos", señaló Rivarola. Y describió lo que ve a diario: "Todos los días encontramos a alguien con falta de registro, a alguien que perdió el empleo, a alguien al que no le pagaron. Es una situación alarmante."
El fenómeno se extiende a lo que antes era excepcional y ahora se acepta como normal. "Está normal que vos abras un local y no estés habilitado. Está normal que vendas cosas sin control bromatológico. Así nos vamos achicando y vamos retrocediendo en vez de avanzar." En una sola salida a la calle, el gremio encontró cinco empleados en negro en dos locales.
El empleo en negro como salida desesperada
Rivarola analizó la lógica detrás de la informalidad: comerciantes que abren una segunda sucursal para intentar vender más, pero sin blanquear al personal porque dicen que no les alcanza. "Llego a un local donde no vendió nada en todo el día y dicen, ¿cómo querés que lo blanquee? Y yo digo, ¿por qué tenés dos locales? ¿Por qué no la atendés vos con dos y no con seis?" El problema de fondo, señaló, es que el cliente no está. "El que falta es el cliente."
La fragmentación gremial: cada uno con su metodología
Rivarola defendió la estrategia del CEC —presencia en medios e inspecciones en la calle— sin descalificar la de otros gremios que optan por la movilización. "No puedo convocar a una manifestación a las 6 de la tarde porque tengo toda la gente trabajando. Cada gremio tiene su realidad y su manera de manejarse." Pero reconoció que falta unidad: "La crisis gremial es en realidad política. Cada uno está tratando de salvarse de una situación económica que está planteando otro gobierno."
La CGT no convocó ni para el 1° de mayo
Uno de los pasajes más duros apuntó a la conducción gremial nacional y local. "Para el 1° de mayo elaboramos un comunicado entre gremios autoconvocados porque la central madre no nos convocó." Y amplió la queja: "No nos convoca la política para saber de qué se tratan las cosas que atañen al pueblo trabajador. No nos convocan los diputados que no saben qué están votando."
Sin señales de recuperación
La pregunta sobre si hay alguna señal de mejora tuvo una respuesta sin rodeos: "No, no, no. Nosotros no lo vemos. Todo el mundo trata de vender algo para ganarse un mango, pero no hay generación de salarios que posibiliten la compra." Y cerró con una disposición al diálogo: "Si hace falta sentarse con el gobierno, con municipalidades, con concejales, con legisladores, estamos dispuestos. Vamos a dar nuestra opinión y lo que vemos en la calle."