
Runin reclamó mayor prevención y cumplimiento de las ordenanzas tras una reunión con ciclistas
Referentes del ciclismo fueron recibidos por el Concejo Deliberante para plantear problemas de seguridad vial. Federico Runin pidió reforzar controles, educación, infraestructura y campañas preventivas, y sostuvo que el Estado debe intervenir antes de que ocurran los siniestros.
Referentes del ciclismo de Río Grande fueron recibidos por la presidenta del Concejo Deliberante, Guadalupe Zamora, y concejales de distintos bloques para analizar las condiciones de seguridad vial en la ciudad y las dificultades que enfrentan quienes utilizan la bicicleta tanto como medio de transporte como para la práctica deportiva.
El encuentro puso nuevamente en discusión la convivencia entre automovilistas, motociclistas, ciclistas y peatones, así como la necesidad de avanzar no sólo con nuevas herramientas legislativas, sino también con la aplicación efectiva de las ordenanzas que ya se encuentran vigentes.
El concejal de FORJA y presidente de la Comisión de Tránsito y Seguridad Vial, Federico Runin, sostuvo posteriormente que uno de los aspectos centrales de la reunión fue escuchar directamente las experiencias y demandas del sector.
“La escucha es fundamental en estos procesos”, señaló, al remarcar que las medidas que se adopten deben incorporar la mirada de quienes circulan diariamente en bicicleta por distintos sectores de Río Grande.
“No solamente el control: también infraestructura, campaña y educación”
Runin explicó que durante el encuentro se repasaron diferentes ordenanzas vinculadas con seguridad y educación vial que ya fueron aprobadas por el Concejo Deliberante.
Entre ellas mencionó la reducción de velocidades máximas en distintos sectores de la ciudad, el programa “Aprendo a Conducir” y la creación de la Escuela Municipal de Seguridad Vial como herramienta permanente de formación.
Sin embargo, planteó que el desafío actual pasa por lograr una implementación más activa de esas normas.
“Nosotros por lo menos desde esta banca lo que estamos pidiendo es una política quizás más activa de parte del Ejecutivo Municipal en el cumplimiento de las ordenanzas que vamos aprobando acá en el Concejo”, sostuvo.
Para Runin, la seguridad vial no debe quedar limitada a los operativos de fiscalización. “No solamente el control, me parece que es también infraestructura, también campaña, también educación”, afirmó, y consideró necesario avanzar hacia “un rol más activo del Municipio, mayor compromiso con el ciudadano”.
“Estamos hablando de cuidar la vida del vecino”
La preocupación de los ciclistas estuvo atravesada por distintos siniestros ocurridos en la ciudad y por las condiciones de determinados corredores utilizados habitualmente para entrenar o desplazarse.
Runin sostuvo que la respuesta debe involucrar tanto a las instituciones como a todos los actores que utilizan la vía pública.
“Cuando hablamos de seguridad vial, cuando hablamos de ciclistas, hablamos nada más y nada menos que de cuidar la vida del vecino, y eso es vital”, expresó.
En ese sentido, señaló que las campañas de prevención y educación deben estar dirigidas a automovilistas, motociclistas, ciclistas y peatones, para que cada uno conozca sus derechos, obligaciones y las medidas necesarias para reducir riesgos.
El concejal también remarcó que la intervención pública debe producirse antes de que ocurra un siniestro.
“El Estado tiene que intervenir, no solamente una vez que ocurrieron; tiene que intervenir antes para evitar justamente que esto ocurra”, afirmó.
Velocidad e infraestructura también forman parte del problema
Entre las medidas impulsadas durante los últimos años, Runin recordó la reducción a 50 kilómetros por hora de la velocidad máxima en avenidas y diferentes proyectos relacionados con semaforización, reductores de velocidad y formación de conductores.
La reunión con los ciclistas incorporó además planteos vinculados con el estado de la infraestructura urbana. Según explicó el edil, una calle deteriorada también puede incrementar los riesgos para quienes circulan.
“Cuando una calle está con muchos pozos, como sucede en algunos sectores que ya nos mencionaron, también se transforma en un problema de inseguridad vial”, indicó.
La cuestión viene apareciendo también en distintas reuniones de comisión realizadas por el Concejo, donde vecinos de diferentes barrios llevaron reclamos relacionados con calles, circulación y seguridad peatonal.
Reclamos de Margen Sur, Chacra y San Martín Norte
Runin señaló que entre los planteos recibidos aparecen pedidos provenientes de los barrios Mirador y 22 de Julio, en Margen Sur, vinculados con reductores de velocidad, reparación de calles y mejoramiento de espacios públicos.
También mencionó inquietudes por calle 28 de Mayo y por la seguridad peatonal en inmediaciones del Colegio Antártida Argentina.
A estos reclamos se suman planteos de vecinos de Chacra II y Chacra IV, donde se analizan alternativas para distintos nudos de circulación, y de San Martín Norte, donde el crecimiento urbano genera nuevas demandas de pavimentación y planificación vial.
Para Runin, esas necesidades deberían formar parte de la discusión presupuestaria de la ciudad.
“El presupuesto, además de una planilla de Excel o un formato de cálculo, tiene que ser un mapa de las prioridades del vecino”, sostuvo.
Las inquietudes pasarán al trabajo legislativo
La convocatoria encabezada por Zamora permitió que los reclamos de los ciclistas fueran incorporados a la agenda institucional del Concejo Deliberante y puedan continuar analizándose dentro de las comisiones correspondientes.
Runin adelantó que se evaluará qué nuevas herramientas legislativas pueden resultar necesarias y, al mismo tiempo, qué normas ya sancionadas requieren una aplicación más efectiva.
El planteo central que quedó después de la reunión apunta a combinar prevención, educación vial, infraestructura, campañas de concientización y cumplimiento de las ordenanzas existentes, con el objetivo de mejorar la convivencia entre quienes comparten las calles de Río Grande.