
Silva: "El gran problema tiene que ver con las rotondas"
El subsecretario de Obras Públicas de Río Grande sostuvo que antes de avanzar con un tercer carril en el puente Mosconi será necesario realizar estudios técnicos y de tránsito. Advirtió que parte de la congestión podría resolverse mejorando los accesos y la circulación en las rotondas.
La discusión sobre posibles intervenciones en el puente General Mosconi sumó un nuevo capítulo con la primera mesa técnica realizada entre el Municipio de Río Grande, profesionales de distintos colegios técnicos y vecinos que impulsan alternativas para mejorar la conectividad entre ambas márgenes de la ciudad.
El subsecretario de Obras Públicas, José Silva, explicó que el objetivo de esta etapa es reunir información técnica que permita determinar qué obras son viables y cuáles podrían ofrecer mejores resultados para aliviar la congestión vehicular.
Primero, saber cómo está el puente
Uno de los primeros pasos será profundizar los estudios sobre el estado actual del puente para conocer con precisión qué tipo de intervenciones puede soportar una estructura construida hace más de cuatro décadas y diseñada para un volumen de tránsito muy inferior al actual. "Sabemos que el puente se realizó hace más de 40 años para un cierto tránsito. Creo que hoy está ampliamente sobrepasado", señaló Silva.
La principal incógnita es si la estructura puede soportar la incorporación de un tercer carril. "Agregarle un carril más sería una carga muy superior a la que fue calculado originalmente", indicó, y remarcó que todavía es necesario realizar estudios específicos para evaluar el comportamiento de la estructura, las dimensiones de circulación y los márgenes de seguridad. Esos estudios tienen dos características: "Demoran bastante y salen plata." Además requieren condiciones climáticas favorables para montar instrumental debajo del puente, lo que con el invierno encima posterga esa etapa.
El foco se corre hacia las rotondas
Aunque la propuesta de un tercer carril fue la que impulsó inicialmente el debate, Silva consideró que parte de la solución podría encontrarse fuera del puente. "El gran problema tiene que ver justamente con estas rotondas", afirmó al analizar los accesos ubicados en ambos extremos de la estructura.
Los datos que relevaron los vecinos con cámaras instaladas en la rotonda muestran que 4 de cada 10 vehículos que salen del puente doblan hacia la avenida Perón, generando un nudo que traba todo el tránsito desde la salida misma. Lo mismo ocurre del lado del centro: quienes vienen del barrio y quieren ingresar por Seriot forman otro tope. "Tenés seis o siete manos que vienen de autos y se tienen que transformar en una sola. Es un cuello de botella muy importante."
Silva lo graficó con un ejemplo concreto: el puente Chaco-Corrientes, con tres veces más tránsito, fluye sin problemas porque al terminar el cruce hay kilómetros libres antes de la primera intersección. Acá, la rotonda espera a metros de la bajada.
Intervenir en las rotondas, antes que en el puente
La conclusión que fue tomando forma en la reunión es que intervenir las rotondas podría ser más urgente, más rápido y menos costoso que agregar un carril al puente. "Me parece que es mucho más fácil realizar una intervención en la rotonda que trabajar en la incorporación de un nuevo carril sobre el puente", sostuvo Silva. Y recordó las palabras del intendente Martín Pérez: "Empecemos por pensar que cualquier cosa que hagamos arriba del puente repercute en los vecinos."
Los pasos concretos y los tiempos
El municipio trabaja en dos frentes en paralelo: contratar una empresa para el estudio de flujo vehicular — con contadores que deben operar durante semanas para relevar días feriados, días de congestión y días normales — y presupuestar el estudio estructural del puente. Las reuniones técnicas continuarán cada 15 o 20 días. La meta es tener información suficiente para tomar decisiones en primavera. "En el verano podemos llegar a realizar el buen trabajo, pero todo va a depender de lo que surja en los estudios."
Ninguna alternativa está descartada. "Cualquier mejora será bienvenida, pero tenemos que saber qué es lo que realmente necesita el puente y qué solución le sirve mejor a la ciudad."