
Tensión en el Atlántico Sur: Punta Arenas proyecta una ruta comercial directa con Malvinas
La conexión comenzaría a operar en noviembre y reduciría a la mitad la distancia que actualmente recorren los buques desde Montevideo. El proyecto aparece en medio de la controversia entre Argentina y Chile por el Estrecho de Magallanes y podría abrir un nuevo frente diplomático.
Una nueva ruta marítima comercial entre Punta Arenas y las Islas Malvinas podría comenzar a operar en noviembre de este año, a partir de negociaciones entre representantes empresariales de ambos territorios y una naviera chilena. El proyecto permitiría reducir los tiempos y costos del abastecimiento del archipiélago y se conoce en un momento de creciente tensión entre Argentina y Chile por el Estrecho de Magallanes.
Según publicó el diario chileno El Mercurio y recogió La Opinión Austral, la iniciativa no es nueva. A fines de julio, representantes de Easter Island Naviera mantuvieron conversaciones para incorporarse al esquema de abastecimiento marítimo vinculado también con el proyecto petrolero Sea Lion, que avanza bajo administración británica en Malvinas.
Una conexión más corta que la de Montevideo
Actualmente, Montevideo constituye la principal conexión marítima de las islas con Sudamérica, con una distancia cercana a los 2.000 kilómetros. Una ruta desde Punta Arenas permitiría reducir aproximadamente a la mitad ese recorrido y, con ello, los costos y tiempos necesarios para transportar mercadería.
El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich, aparece como uno de los principales impulsores del proyecto y considera que recuperar el vínculo comercial con las islas representaría una oportunidad para la economía de la región de Magallanes. Según sus estimaciones, el poder de compra del archipiélago alcanza los 20 millones de dólares anuales.
El primer viaje estaría previsto para noviembre de 2026. El objetivo principal sería transportar alimentos, frutas y verduras, vinos, materiales de construcción, gas licuado, repuestos y otros insumos destinados al abastecimiento de las islas.
Además, una delegación empresarial de las Malvinas tiene previsto viajar a Punta Arenas el 28 y 29 de septiembre para participar de una rueda de negocios con proveedores chilenos y avanzar en posibles acuerdos comerciales.
El Decreto 256 y un posible nuevo conflicto
La iniciativa podría encontrar un obstáculo en el Decreto 256/2010 de Argentina, que establece requisitos de autorización previa para los buques que se dirijan hacia las Islas Malvinas o provengan de ellas y pretendan transitar por aguas jurisdiccionales argentinas.
Por ese motivo, una conexión regular entre Punta Arenas y las islas podría convertirse en un nuevo punto de discusión entre Santiago y Buenos Aires, en momentos en que ambos países mantienen diferencias respecto de la navegación y soberanía en el Estrecho de Magallanes.
El excomandante en jefe de la Armada chilena Julio Leiva anticipó que la iniciativa podría generar dificultades bilaterales. “La verdad que tiendo a pensar que es la respuesta de la ciudadanía y del alcalde Radonich para solucionar un problema que jamás debió haber existido, y que es permitir el libre comercio entre la ciudad de Punta Arenas con las islas. Finalmente, se actuó en forma proactiva y, obviamente, va a haber problema”, sostuvo.
Otro antecedente es la declaración adoptada por el Mercosur en 2011, que estableció restricciones para la recalada de embarcaciones con bandera de las islas en puertos de los países firmantes. Radonich considera que la nueva ruta no necesariamente entraría en contradicción con aquella disposición porque el buque que realizaría el servicio no tendría bandera de Malvinas.
La disputa por el Estrecho de Magallanes
El anuncio se conoce además en medio de un endurecimiento del intercambio entre ambos países por el Estrecho de Magallanes.
El presidente chileno José Antonio Kast afirmó que “Argentina no tiene ni tendrá jamás soberanía ni control sobre el Estrecho de Magallanes”, luego de declaraciones de autoridades militares argentinas que generaron cuestionamientos en Chile.
La controversia tiene otros antecedentes recientes. En julio, el Gobierno argentino presentó una protesta ante Chile por la recalada en Punta Arenas del patrullero británico HMS Medway, con base en las Islas Malvinas.
La discusión también involucró a seis excomandantes en jefe de la Armada chilena, quienes cuestionaron las dificultades para construir una relación de confianza con Argentina mientras continúen vigentes disposiciones que, desde la perspectiva chilena, consideran incompatibles con tratados internacionales.
En ese escenario, la eventual apertura de una ruta comercial directa entre Punta Arenas y Malvinas incorpora un nuevo elemento a una relación bilateral atravesada por las discusiones sobre soberanía, navegación en el extremo austral y los vínculos comerciales con las islas.
Fuente: La Opinión Austral, con información de El Mercurio de Chile.