
"Trata y explotación de personas, un flagelo que persiste en Tierra del Fuego ante la desarticulación nacional"
La Dra. Sonia Splausky, secretaria de Derechos Humanos e Igualdad de la provincia, advierte sobre el alarmante número de intervenciones por trata y explotación, mientras critica el desmantelamiento de
La Dra. Sonia Splausky, secretaria de Derechos Humanos e Igualdad de la provincia, advierte sobre el alarmante número de intervenciones por trata y explotación, mientras critica el desmantelamiento de programas federales clave.
La provincia de Tierra del Fuego registra un promedio de veinte intervenciones anuales por casos de trata y explotación de personas, un número que, lejos de ser un dato estadístico, representa a veinte individuos cuyas vidas han sido vulneradas. La Dra. Sonia Splausky, secretaria de Derechos Humanos e Igualdad, enfatizó que cada denuncia visibiliza una realidad que, de otro modo, permanecería oculta. Sin embargo, advirtió que el desfinanciamiento de programas nacionales ha debilitado la capacidad de respuesta del Estado.
En diálogo con medios locales, Splausky detalló que las víctimas de trata sexual y laboral se distribuyen en proporciones similares. Mientras que las mujeres predominan en los casos de explotación sexual, los varones son mayoría en los de índole laboral, muchos de ellos provenientes de provincias del norte argentino, como Formosa. "El acompañamiento a las víctimas puede durar años, incluso toda la vida, especialmente en casos de trata sexual, donde las secuelas psicológicas son profundas", explicó.
Uno de los puntos críticos señalados por la funcionaria es el colapso del sistema de denuncias. La línea 145, creada para reportar casos de trata, sufre falencias recurrentes: llamadas sin respuesta o demoras en la atención. "Hemos elevado reclamos formales, pero la desarticulación de programas como Reparar —que brindaba apoyo económico a víctimas— o el recorte de equipos en el Programa Nacional de Rescate reflejan un abandono del gobierno nacional", denunció.
Splausky destacó que, pese a las adversidades, la provincia mantiene un trabajo articulado con fiscalías federales y organizaciones locales. No obstante, subrayó que la lucha contra la trata requiere una política federal robusta. "Argentina fue pionera en la materia, pero hoy esos avances se están desmantelando", lamentó.
La prostitución clandestina: Una deuda pendiente
Consultada sobre la persistencia de prostíbulos encubiertos —señalada por oyentes—, Splausky aclaró que, si bien los "foquitos rojos" fueron erradicados formalmente, la explotación sexual persiste en la clandestinidad. "Es un delito federal; sin denuncias concretas, la justicia no puede intervenir", afirmó, aunque reconoció que Tierra del Fuego arrastra una histórica normalización de la prostitución, ligada a su pasado de población mayoritariamente masculina.
En el Día Mundial contra la Trata, la secretaria hizo un llamado a reforzar la prevención y no naturalizar la explotación. "La necesidad económica no puede ser excusa para someter a personas a condiciones inhumanas", remarcó. Mientras el gobierno nacional reduce herramientas legales, como las indemnizaciones laborales, Splausky insiste en que la provincia seguirá utilizando los recursos disponibles, aunque admitió: "Estamos ante un escenario complejo, donde la corresponsabilidad del Estado nacional es insustituible".
El informe deja al descubierto una paradoja: mientras Tierra del Fuego redobla esfuerzos en asistencia y acompañamiento, la retirada del gobierno federal deja a las víctimas en un limbo institucional. La trata, un delito que atraviesa fronteras, exige respuestas que, hoy más que nunca, parecen depender de voluntades provinciales.