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Verónica Muchnik: "La voz de la abogacía es la más débil en los Consejos de la Magistratura"

La consejera fueguina participó en la creación de la primera red federal de representantes abogados y evalúa no renovar su mandato tras dos años de gestión.

Verónica Muchnik: "La voz de la abogacía es la más débil en los Consejos de la Magistratura"

La consejera fueguina participó en la creación de la primera red federal de representantes abogados y evalúa no renovar su mandato tras dos años de gestión.

La doctora Verónica Muchnik, consejera del Consejo de la Magistratura de Tierra del Fuego, dialogó con Guillermo Lacaze en FM La Isla sobre la reciente creación de una red federal de abogados de Consejos de la Magistratura y su experiencia en el organismo que tiene bajo la lupa el futuro judicial de la provincia.

"Fue un orgullo participar en esta creación, representando a Tierra del Fuego", expresó Muchnik al referirse a la red federal que reúne a consejeros abogados de 12 provincias argentinas. Una organización inédita que, aunque parecía existir naturalmente, recién se formalizó hace pocos días. "Pensaba que existía, pero no. Lo que hicimos es más que una organización: es poder estar de manera federal y republicana los representantes abogados de todo el país en contacto para intercambiar experiencias", explicó.

Un mapa federal de desigualdades

El encuentro fundacional reveló una radiografía preocupante de la justicia provincial en Argentina. Las diferencias son abismales: mientras Catamarca tiene su Consejo creado por decreto del Poder Ejecutivo —"el que entra por decreto sale por decreto", ironizó Muchnik—, Jujuy todavía lucha en su legislatura para formar el organismo, enfrentando trabas políticas que mantienen un obsoleto tribunal evaluador.

"En Buenos Aires tienen el Consejo de la Magistratura de CABA, no el de Nación, que ellos tienen más mandato, más poderes que los que tenemos nosotros", comparó la consejera. La provincia bonaerense administra el presupuesto del Poder Judicial y tiene funciones disciplinarias sobre magistrados y funcionarios, atribuciones que en Tierra del Fuego corresponden exclusivamente al Superior Tribunal de Justicia.

La voz más débil del sistema

Una de las conclusiones más contundentes del encuentro fue identificar que la representación de la abogacía es sistemáticamente la más vulnerable en todos los consejos del país. "La voz de la abogacía es la más débil, porque si ves la constitución de cada consejo, tenés distintos sectores representados y la voz de la abogacía siempre es la más débil en cuanto a ser escuchada para las políticas judiciales", señaló Muchnik.

La consejera argumentó con firmeza por qué esta voz debería tener mayor peso: "Si estás eligiendo un juez, estás poniendo en un juzgado a un juez que va a tener un cargo vitalicio, que va a resolver el problema del ciudadano de a pie, ¿y quién es el que está entre el ciudadano y la justicia? El abogado".

Esta debilidad se manifiesta también en el origen de los reclamos. "Por un lado, la sumatoria de reclamos de la ciudadanía, que los abogados están en contacto directo con el justiciable: 'mi causa es un papel más', 'el expediente no se mueve'. Y por el otro lado, como conjunto de abogacía de todo el país, advirtiendo que es necesario que tengamos un fortalecimiento mucho más evidente", detalló.

Tierra del Fuego y sus particularidades

El Consejo de la Magistratura fueguino tiene características propias que llamaron la atención en el encuentro nacional. La más llamativa: los consejeros abogados deben renovar su mandato cada año. "Una vez por año tenés que someterte al escrutinio de una elección, como si fuera cualquier tipo de elección, y eso también es agotador y dura solo un año. Empezás a hacer un trabajo y cuando te das cuenta que lo estás terminando, tenés que ir a elecciones de vuelta", describió Muchnik sobre esta peculiaridad constitucional que solo afecta a la representación de la abogacía.

Otra singularidad que generó sorpresa es que en Tierra del Fuego los magistrados y funcionarios participan en la elección de los consejeros abogados. "Ellos eligen, pero no tienen voz", aclaró la entrevistada, reconociendo que esto hace al sistema "muy permeable a determinadas operaciones políticas".

La composición actual del organismo incluye a la presidenta del Superior Tribunal, doctora Cristiano; el Fiscal de Estado; dos representantes de la abogacía (zona norte y sur); dos legisladores (mayoría y minoría); y el representante del Poder Ejecutivo. Un dato histórico destacado por Muchnik: "Este año el Consejo de la Magistratura estuvo integrado por tres mujeres. Eso fue un hito histórico, porque generalmente son siete hombres o son seis hombres y una mujer".

El desafío de la provincia pequeña

Cuando Lacaze planteó el problema de la identificación política de los jueces en una provincia donde "nos conocemos todos", Muchnik fue contundente: "No puedo desconocer que ese impacto acontece desde que recuerdo. Estoy acá ejerciendo como abogada desde 2002 y esas voces siempre están: 'lo puso uno, lo puso el otro', 'este juez es de Fulano'. No lo podés evitar, es parte de la construcción de la política judicial".

Sin embargo, reivindicó su gestión desde un lugar de independencia profesional: "La impronta que yo di a ese consejo fue que, desde el ejercicio de mi profesión liberal, esa es la diferencia que tengo. Al ser una abogada independiente, no respondo ni respondés, ¿se entiende? Entonces mi visión es completamente independiente".

Esta posición le permitió tender puentes: "En la gestión he podido tender lazos con los distintos espacios que lo componen y que la voz, en nuestro caso de Tierra del Fuego, sea oída. Hemos ido implementando mejoras, porque al estar en el consejo, yo podía decir desde mi rol de abogada: 'miren, el juzgado tal pasa, hay demoras con esto, la gente se queja de tal cosa', y la justicia tomaba nota".

Reformas necesarias

Consultada sobre posibles cambios, Muchnik propuso modificaciones estructurales que solo podrían implementarse mediante reforma constitucional: eliminar figuras permanentes en el Consejo, dar representación directa a magistrados y funcionarios, y modificar el esquema de mandatos.

Sobre la figura de los "consejeros populares" —que en provincias como Chubut suman cinco representantes— fue crítica: "La experiencia que contaron los consejeros fue que los consejeros populares elegidos integran una lista cuando van los partidos políticos a elecciones. O sea que esos consejeros populares no están representando al pueblo, están representando un partido político. La representación popular está dada por el legislador que el pueblo votó".

El caso Loffler y el procedimiento

Ante la consulta sobre la denuncia del abogado Antonio Petkos contra el doctor Ernesto Loffler, Muchnik fue clara en marcar límites: "Por obvias razones, no corresponde que emita opinión sobre ninguna denuncia que todavía no haya sido formalizada. Sería como que un juez saliera a hablar públicamente cuando le presentan una demanda".

No obstante, explicó el procedimiento que seguirá el caso: "El 18 de noviembre, ingresada una denuncia, se toma estado en la sesión con el Pleno. Si cumple con las formalidades de una denuncia dentro del marco de la ley 525, se mandan a dar informes respecto de los temas que hayan sido denunciados. Luego de ese informe, ahí sí, el Pleno del Consejo decide si se avanza en un procedimiento de enjuiciamiento o no".

Sobre la figura involucrada, reconoció: "Primero, la verdad que el Poder Judicial, un ministro de la Corte esté involucrado es una tristeza para nosotros, de tener en vilo el Poder Judicial en general. Ahora, en lo particular celebro la libertad de cualquier ciudadano, sea colega o ciudadano de a pie, que se sienta con la libertad de que si se considera afectado en algún derecho tenga la libertad de saber que puede ir al Consejo a plantearlo".

Ante la inevitable especulación sobre los votos, fue tajante: "Todo eso es nada más que una especulación, porque el único que va a saber si se avanza o no avanza es el Consejo de la Magistratura. Pueden salir las voces a decir lo que quieran, pero la realidad va a ser cuando se vote".

¿Un año sabático?

Hacia el final de la entrevista, Muchnik sorprendió al revelar que está evaluando no presentarse a la reelección cuando cierren las candidaturas el 16 de noviembre, con elecciones programadas para el 5 de diciembre.

"Acabo de llegar de Buenos Aires, me la paso de una junta a la otra con temas del Consejo, y la verdad que dos años me parecen excelentes como para tener un mandato. Es fascinante estar en el Consejo de la Magistratura, creo que hay mucho por mejorar, pero yo también tengo un estudio jurídico que mantener y clientes que me reclaman. Son mi prioridad", fundamentó.

La consejera adelantó: "Creo que voy a tomarme un año sabático respecto a las cuestiones del Consejo. Necesito dedicarme al ejercicio profesional, que es lo mío. Esto es interesantísimo, pero lo que no quita es que yo pueda seguir colaborando desde afuera, sobre todo con el Colegio de Abogados".

Y dejó un deseo para su eventual sucesión: "Me encantaría tener un recambio con otra mujer. Y no es por una postura feminista. Las voces son diferentes, los puntos de vista. Quiero clamar para que mis colegas abogadas también participen. Sería un orgullo poder pasarle la batuta para que siga con la labor que estamos desempeñando".

La gestión de Muchnik deja como legado no solo la participación en la creación de una red federal inédita, sino también la consolidación de un espacio de diálogo que, según sus palabras, hoy "funciona y funciona muy bien". El desafío para quien la suceda será mantener esa independencia que, en una provincia pequeña como Tierra del Fuego, se vuelve cada vez más necesaria y cada vez más difícil de sostener.

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