
El dólar se dispara mientras el Gobierno pierde el control del mercado financiero
La divisa norteamericana registró una nueva escalada en medio de la fuga de inversores y la creciente demanda de billetes físicos. Las reservas del BCRA enfrentan una presión sin precedentes.
El Gobierno no consiguió detener este lunes el avance del dólar, en medio de una crisis financiera que se profundizó tras el polémico informe de JP Morgan, donde la entidad recomendó abandonar el carry trade y adoptar posiciones en divisas. Tampoco logra revertir el comportamiento de los ahorristas, quienes, después de adquirir dólares por medios electrónicos, acuden masivamente a las entidades bancarias para retirar los billetes en efectivo.
La tensión cambiaria podría intensificarse en los próximos días, cuando se complete el desarme de las Letras Intransferibles (LeFi) y sean reemplazadas por Letras Capitalizables (Lecap). En la última licitación, el Tesoro apenas capturó 8,5 billones de pesos de un total de 17,95 billones en circulación, dejando un excedente de 10,2 billones que podrían presionar aún más al mercado. Este magro resultado se alcanzó pese a un incremento significativo en las tasas de interés, que no lograron atraer a los inversores.
La divisa se acelera y arrastra al resto de los activos
El dólar oficial cerró con un aumento de $20 en el Banco Nación, ubicándose en $1.230 para la compra y $1.280 para la venta. En el segmento mayorista, la moneda estadounidense avanzó un 1,9%, alcanzando los $1.263,50, con una depreciación acumulada del 5,1% solo en julio. El Banco Central intervino con fuerza en el mercado de futuros, donde se registraron operaciones por más de $1.708 millones, el doble de lo habitual, en un intento por contener la cotización.
Mientras tanto, las acciones locales y los ADRs en Wall Street cayeron, con pérdidas de hasta el 6% en el caso de los bancos. Los bonos mostraron una leve recuperación, aunque insuficiente para revertir el clima de incertidumbre.
El informe de JP Morgan fue solo el detonante
Aunque el reporte del banco estadounidense aceleró la corrida, otros factores alimentaron la desconfianza: un estudio del Instituto Internacional de Finanzas (IIF) instando a priorizar la acumulación de reservas, una encuesta de la Universidad Torcuato Di Tella que reflejó un deterioro en la imagen del Gobierno, y el fallo de la jueza Lorena Preska, que ordenó la entrega de acciones de YPF a fondos buitres, aumentando la percepción de riesgo país.
La escalada cambiaria ya impacta en los precios internos, que habían tomado como referencia un tipo de cambio de $1.200 al inicio del nuevo esquema de flotación administrada.
La demanda de billetes físicos agrava la crisis
Los ahorristas mantienen un ritmo sostenido de retiros de dólares en efectivo, forzando al BCRA a inyectar constantemente billetes a las entidades financieras. Solo este lunes, se distribuyeron $18 millones, y para este martes se prevé un envío adicional de $27,2 millones. Las compensaciones entre bancos sumaron otros $24 millones en dos días, evidenciando una demanda que tensiona la logística del sistema.
La situación se complica aún más por el déficit en la cuenta corriente, que el equipo económico atribuye a un proceso de inversión, aunque los datos muestran un récord en importaciones de bienes finales, perjudicando a la industria local. Un informe de la Cámara Argentina de Comercio reveló que el déficit comercial con Brasil alcanzó los $520 millones en junio, acumulando $2.970 millones en el primer semestre, pese a la apreciación del real.
En este escenario, la negativa del FMI a validar las metas del acuerdo y la falta de señales claras desde Washington profundizan la incertidumbre, dejando al Gobierno sin margen para calmar los mercados. La pregunta que queda en el aire es cuánto más podrá resistir el Banco Central antes de que la crisis se torne inmanejable.