
Estados Unidos respalda a Argentina en el litigio con los fondos buitre y advierte sobre riesgos en el caso YPF
El gobierno estadounidense presentó un escrito como "amicus curiae" para suspender el fallo que obliga al pago de 16.000 millones de dólares, argumentando que la medida viola la inmunidad soberana.
El gobierno de Estados Unidos intervino formalmente en el conflicto judicial entre la Argentina y los fondos buitre, respaldando al país sudamericano en su disputa por el millonario fallo que ordena la entrega del 51% de las acciones de YPF. A través de un documento presentado ante la Cámara de Apelaciones de Nueva York, la administración norteamericana solicitó la suspensión de la sentencia, sosteniendo que su ejecución violaría principios fundamentales de derecho internacional.
El Departamento de Justicia estadounidense destacó que, de cumplirse la orden judicial, la Argentina podría perder definitivamente el control de su empresa energética, incluso si finalmente gana la apelación. Además, advirtió que exigir una fianza como garantía expondría otros activos del país en territorio norteamericano a posibles embargos. El escrito, de doce páginas, cuestiona duramente la decisión de la jueza Loretta Preska, al considerar que afecta la inmunidad soberana que protege a los estados extranjeros.
Los fondos buitre flexibilizan su postura, pero no ceden
Frente a la contundente posición de Washington, los acreedores especulativos moderaron parcialmente su discurso. Aseguraron que no buscan administrar YPF, pero insistieron en que las acciones deben quedar bajo su control como garantía financiera hasta que se resuelva el litigio. Esta maniobra revela su estrategia de mantener la presión para asegurar un acuerdo favorable, aunque sin asumir la complejidad de gestionar una compañía petrolera.
El gobierno estadounidense, en cambio, rechazó de plano este argumento. Señaló que la ejecución de la sentencia generaría un perjuicio irreversible, ya que recuperar las acciones una vez transferidas sería extremadamente difícil. Además, remarcó que la Ley de Inmunidad Soberana Extranjera (FSIA) protege los bienes de un estado fuera de Estados Unidos, por lo que la orden judicial excedería los límites de la jurisdicción neoyorquina.
Un debate con implicancias globales
La presentación de Estados Unidos no solo busca proteger los intereses argentinos, sino también sentar un precedente en materia de soberanía estatal. El documento subraya que, históricamente, los bienes de países extranjeros han estado protegidos de embargos, salvo en casos excepcionales y bajo estrictas condiciones. Permitir la ejecución de este fallo, advirtió, sentaría un peligroso precedente que podría afectar las relaciones internacionales.
En paralelo, los fondos buitre insistieron en que, sin una garantía suficiente, no aceptarán la apelación. Su definición de "garantía" equivale, en los hechos, a la totalidad de las acciones de YPF en disputa. La Corte de Apelaciones deberá ahora decidir si autoriza a la Argentina a continuar con el proceso sin proporcionar dicha seguridad, o si, por el contrario, habilita el inicio de una persecución de activos en el exterior.
Mientras tanto, el respaldo de Washington fortalece la posición argentina y deja al descubierto las tácticas de los acreedores, cuyo objetivo final sigue siendo maximizar su ganancia en una negociación que ya acumula años de tensiones judiciales.